De verdad, de verdad, de verdad que quiero creer que Viena me está esperando.
jueves, 17 de junio de 2021
martes, 15 de junio de 2021
domingo, 13 de junio de 2021
miércoles, 9 de junio de 2021
viernes, 30 de abril de 2021
jueves, 29 de abril de 2021
Todo gracias a Ruth
¿Conocéis ese miedo irrefrenable cuando todo te va bien?
Pues estoy en ese punto en el que acepto que esto no va a durar para siempre, pero estoy tan bien aquí dentro, en el ahora, que... buah.
Cuánto me ha costado... cuántas lágrimas, cuántas persona, cuántas noches de insomnio.
Eso sí. Estoy a-co-jo-na-da.
Tengo tanto miedo como ganas de que sea mañana. No sé si mis expectativas son hiper altas, espero que la situación las cubra. Por ahora las supera. Eso es lo que me hace cagarme por patas.
¿Habrá gente gafe? ¿Gente que te chupe toda la energía positiva?
No me importa. Esto es el cuento que quería cuando tenía quince años. No soy famosa, pero todo lo demás, existe.
Me llego a decir con quince que con veintisiete sería feliz viviendo en el mismo sitio de siempre y me hubiera embajonado a más no poder. Y por supuesto no me lo hubiera creído.
Pero ha valido la pena.
miércoles, 28 de abril de 2021
sábado, 17 de abril de 2021
miércoles, 14 de abril de 2021
domingo, 4 de abril de 2021
Como un corte, como una raya de coca, como un sedante para caballos, como algo malo que me hizo bien en un momento de guerra mental. Me siento mejor porque el resultado no es bueno. Eso significa que me salvé. Me atormenta y quizá esa sea la maldición por la que he de pasar, saber que va a acabar pero no cuándo.
En fin, la lavada de cara será mágica.
La chica que esperó.
jueves, 1 de abril de 2021
He probado una vez y media y ninguna me gustó. Ninguna me llenó. Y me odié por ello. Porque eso significa que está más clavada a mi corazón de lo que creía. Me hubiera encantado sentirme la mitad de llena, o incluso una cuarta parte, que cuando simplemente veo Shingeki con ella. Pero no. He intentado más cosas como estar más distante pero lo único que consigo es echarla más de menos. Y ella no se va. Sigue ahí. Ahora he jodido a dos personas solo por demostrarme justo lo que no quería admitir. Uno de las dos pobres almas en desgracia, me la suda. Romper a una persona de dos tampoco está tan mal para ser una histriónica de mierda. De verdad, de verdad, de verdad, no sé por qué me quieren tanto.
lunes, 29 de marzo de 2021
Qué pena, qué pena, que putisima pena coño
Esto se me está pareciendo demasiado a algo que no me gusta.
jueves, 25 de marzo de 2021
miércoles, 24 de marzo de 2021
jueves, 18 de marzo de 2021
jueves, 11 de marzo de 2021
martes, 9 de marzo de 2021
lunes, 8 de marzo de 2021
"Valwe"
Mis carcajadas se escucharon en todo el super. Pero es que en ese momento sentí felicidad pura.
Y todo por un vale. Qué fuerza tienes sobre mí.
domingo, 7 de marzo de 2021
La barriga llena de aviones
La quiero porque es distinta a todos los demás. Espero que nunca cambie su percepción sobre mí. Hay veces que me pregunto si es lo correcto. Sería estúpido si me hiciera la loca cuando le sale alguna chiquillajada de su edad. Pero respiro, siempre respiro. Y recuerdo que es un 98% utopía. Puedo con ello, aunque sean comportamientos tan lejos de los míos. Y ni siquiera llegan a ser malos, simplemente me confirman lo que no quiero decir: es una niña normal de 18 años a la que le hacen los sandwiches y le da miedo aprender.
Yo aprendí. Aprendí por mí, aprendí con otros. Y sí, estoy cansada de enseñar. Pero con ella puedo, porque cuando ese 2% no está, siento mis noches llenas de luz y mi barriga llena de aviones.
Es simple. Conmigo no va a nadar en el desierto.
viernes, 5 de marzo de 2021
Son actos que me recuerdan tanto a ella. Solo que a ésta no me la follo. Bueno, a la otra tampoco. Todo denota una simple falta de seguridad. Una insuficiencia constante que mata lo que te calma. La vida puede acabar mañana. Seguiré siendo como soy y mi amistad merecida no se la negaré jamás a nadie, ni por miedos ni por enfados, ni por guerras de egos y mucho menos por un tío. Pero mi amistad hacia mí misma es lo primero.
La empatía te cuesta.
La quiero ayudar. Quiero que sea feliz. Pero tengo un límite. No pienso luchar contra ningún ego. Seguiré siendo yo, la que no hace las cosas a mal y se cuestiona siempre si está haciendo las cosas bien.
La empatía te resta.
lunes, 1 de marzo de 2021
jueves, 18 de febrero de 2021
domingo, 14 de febrero de 2021
"Mierda, me he equivocado"
Esta tarde creía que me habia equivocado.
Si quiero estar solo con esa persona y no me nacía estar con nadie más es porque me ha valorado cada cosa que hago y porque a diferencia de los amigos que tuve antes, algunos miembros de mi familia y parejas que salieron rana, es porque no me pedía más de lo que yo soy.
Esta tarde, dudé por primera vez.
domingo, 7 de febrero de 2021
Se me queda un vacío cada vez que se va. Me alegra que no sea mi novia, porque es una etiqueta que no hace justicia a lo que compartimos. Me alegra no conformarnos con ser posesión la una de la otra y sin embargo, solo apetecerme que ella vea lo que nadie ve. Valió la pena haber cogido este catarro.
miércoles, 3 de febrero de 2021
lunes, 1 de febrero de 2021
La vida me dio
*Suena el teléfono y me despierta*
+ Holaaa.
- Tengo dos horas libres, ¿puedo ir?
+ ¿Qué? -Sonrío-
- ¿Puedo ir a tu casa?
domingo, 31 de enero de 2021
Júltima parte
Ha pasado casi un año desde que superé la situación amorosa más difícil de la que creía que no iba a salir ni poder quitarme a esa chica de la cabeza. El día en que me desperté por la mañana y por fin pude ver el sol, y las cosas como eran, sentirme libre y fuerte por fin después de haberme dado cuenta de que el amor me hace vulnerable, surge un día como hoy.
Un día perfecto rodeada de gente que no me juzga ni con la que tengo que seguir unos estándares o impresionar siempre cuando no me hago la impresionada por las historias que cuentan para tratar de ensalzarse a si mismos.
Nadie me intenta manipular, ni me juzga, ni me pide explicaciones porque yo que sé, porque tenga onlyfans. Me abraza cuando duermo, no me revisa el móvil o me dice que me vista bien o me peine mejor. No se enfada porque quede con otra gente porque acepta que no tengo por qué tener solo un pilar en mi vida. No me habla mal ni desconfiada porque no coja el móvil en dos horas ni me pregunta dónde y con quién estoy no porque quiera saber de mí y alegrarse conmigo, sino porque desconfia. Y claro, me replanteo todo lo anterior. ¿Quién no lo haría?
De todas formas, haber tenido esta vida no me hace infeliz. Hay cosas mucho peores. Le cuento esto a Nina y se ríe en mi cara. Mi pobrecita, tío. Además adoro tanto, tantísimo como soy ahora...
Bueno, a lo que iba. Que he estado con mierdas de tíos, con inútiles, basura, inseguros, destructivos, peleles, egoístas, gente sin personalidad, o simplemente muy diferente a mí.
Y entonces conozco a esta niña, porque es eso, una niña, y coge y me revuelve todas mis creencias. Pues claro que no entiendo por qué se fueron de su lado. No entiendo por qué no vuelven al darse cuenta de que no hay nada que se compare a ella. Tiene todo lo bueno que nunca conocí, y la parte que me gustaba y se iba borrando cuando ibas rascando la personalidad de cada uno de los que hable.
Tengo miedo de decir sí y que se convierta en todo eso. De que no tenga miedo a perderme, de pillarme y no poder volver atrás, de que de repente otra chica más sencilla le entre por los ojos. Que yo cumpla 30 y ella 21 y se de cuenta de que conmigo va a desperdiciar su juventud. Cosa que aceptaría, por supuesto, todos somos humanos. Pero son cosas que preferiría no vivir otra vez. Prefiero quedarme así y estar más cerca de la salida en caso de que me tenga que ir. Dolerá menos.
Es que no puedo dar más. No puedo...
Segunda parte
Hay otra experiencia pero no la quiero poner por aquí porque es muy cansina, sencillamente. Pero yo era la otra sin siquiera saberlo. Luego lo fui una vez o dos sabiéndolo y le dije basta. Él siempre me sigue diciendo que yo soy muy especial. No sabe que gracias a todos los otros capullos sé que me miente y que solo quiere meterme el churro.
El parásito. Viaje a Fuerteventura a vivir con mi tía, su marido y mi prima. Mi prima y yo siempre habíamos sido uña y carne a pesar de haber vivido lejos. Ella nació siendo chico y todo el mundo se metía mucho más con ella que conmigo. La ridiculizaban y yo no podía con eso. Siempre la defendí, siempre fue mi prioridad. Entonces comenzó a hormonarse, yo después de la depre que me causó Jonay, con la que volví a ganar kilos, volví a bajar de peso una vez más. Con 19 yo me convertía en mujer y ella también, pero de una manera diferente. Se inventaba que yo no hacía nada, cuando era la única que limpiaba, sacaba el perro a pasear, tiraba la basura y un largo etc. Yunicienta. Carnavales. Todos los niñatos del pueblo que nunca le hablaban, se acercaban a mi prima porque yo era carne fresca. Asco. Pasaba de todos, yo solo quería estar con mi prima. Nunca bebí alcohol, no era mi estilo. Hasta esa noche. Ya estaba en terapia y poco a poco sentía cosas, iba mejorando, así que, ¿por qué no? Primera vez que me emborraché. Con ron cola, muy canario de barrio todo. Conocí al parásito, me mola el acento argentino uruguasho. Lo voy a resumir porque le odio, y no, no siempre del odio al amor hay un paso, porque lo veo y le escupo. Esa noche fue perfecta, todos los días lo eran. Mi prima me veía feliz y me intentaba hundir. Estás más gorda. Qué pelo más feo tienes, ¿vas a salir así? Qué raro que solo te llama por la noche, ¿no? A mí me decía que él era malo y mi tía, a la familia del parásito, le decían que yo le iba a abandonar como hice con Johan y un largo etc. Me invitaron a irme. Hijas de puta.
Al menos hasta ese entonces el parásito me trataba bien. Cuando empecé a vivir con él y su familia porque no tenía a nadie allí, empecé a ver comportamientos extraños. Le gritaba a su padre, a su madre, insultaba a su hermana. Yo pensé que yo no era nadie para meterme en eso porque mi relación con mi familia... bueno, si has llegado hasta aquí, lo entenderás. Sin embargo, por supuestísimo que no eramos iguales. No le parecía bien que hablara con chicos, veía porno estando yo en la casa en vez de hacerme el amor a mí, me lo ocultó, me di cuenta y encima se enfadó él. Y un largo etc. Cuando único me dio miedo fue un día en el que casi me da una patada en la cara porque yo estaba jugando con su gata y no estaba escuchando la mierda que le estaba contando a su madre. Pasaron muchas, muchas más cosas, desgraciadamente. Llegué a un punto de anulación en el que le tenía que pedir permiso para hacer cosas e incluso me dio miedo preguntarle si podía ir al concierto del Chojin por si se enfadaba. Hijo de la grandísima puta.
Desde fuera nunca entendí por qué una mujer maltratada dejaba que todo llegara a ese límite. Una vez vives una mierda así, lo entiendes TODO.
Hay mucho más, pero prefiero dedicarle su tiempo.
Conocí a Jose, una de mis mejores amigas, estaba enchochada de él, pasó el tiempo y él me pidió una cita. Me trataba bien y como Marlene ya se había declarado y él le había dicho que solo la veía como una amiga, le pregunté a Marlene si seguía sintiendo algo por él y si le importaba que yo tuviera una cita con Jose. Primero las amigas, después los penes. Nunca entenderé a esas chicas que abandonan a sus amigas por un tío. Bueno, si las entiendo, desean sentirse queridas y buscan la aprobación de una figura masculina por X motivo. Pero ese si que no es mi estilo. Jose era bueno, pero no me llenaba, una pena, puede que hubieramos sido felices juntos, no sé. Pero de donde no había, ¿qué se iba a sacar?
Me enrrollé con ella. Mi primera experiencia con una chica. Desde el minuto cero se lo expliqué. Nunca había hecho nada con una chica, no lo entendía, después del parásito no quería nada serio y un largo etc.
Conocí a su primo y desde que lo vi, tuve un flechazo. Parecía por ambas partes. Nos gustábamos y todos lo notaban, pero no nos lo confesamos hasta que él volvió a Valencia. Se lo escondí a ella porque no quería hacerle daño, me daba pánico hacerle daño a mi mejor amiga. No podía con la situación. Conseguí todo lo contrario. Él me dijo que me amaba, que iba a estudiar para sonseguir llegar a algo y hacerme feliz, tener una vida buena conmigo. Parecía diferente a todo lo que había conocido antes. Pero tan solo lo parecía. Él quería ser diferente, pero era como el parásito, como Johan, como Jonay, como Echedey, como todos. De un día a otro me dejó de hablar. Podría haber sido más fácil si me hubiera dicho que ya no me quería o que había conocido a una chica, no que simplemente no podíamos estar juntos.
Aprendí yo sola todo lo que sabía. Aprendí a mandar a la gente a la mierda cuando se portaban mal conmigo y no tener sexo con una persona solo porque el otro quisiera, como pasaba con el puto parásito. Pero se me había pasado aprender a mandar a la mierda a gente a la que había idealizado, pero que en realidad, no eran lo que parecía.
Pasó el tiempo y yo me sentía culpable así que no salí con nadie más. Me veía fea después de lo del parásito, no quería salir de mi casa, no me apetecía, me sentía mal, no quería que nadie me viera. Me mantenía cantando con el grupo en el que estaba y poca cosa más. Y luego, mi casa y ella. Fin. Una mierda de vida, la verdad. Una gran amistad se convirtió en una jaula y ni siquiera me di cuenta. O quizá no quería darme cuenta. "Ojalá que me atropelle un coche" me llegó a decir una vez cuando un chico de mi clase me dijo si quería quedar con él.
Lo pienso y me agobio. No puedo.
Huí a Galicia. El rumano. Machista como el que más, no le pasé ni una. Trabajábamos de camareros en el mismo sitio. Cuando un chico quería ligar conmigo, me echaba la culpa a mí. Yo estaba sola, quería conocer gente y no éramos absolutamente nada. Ah, sí, y él tenía novia y no me lo había dicho. Vaya, se le pasó al pobre. Por supuesto que voy a dar mi whatsapp a quien me de la gana, lo que me faltaba, otro parásito. Lo mandé a la mierda una vez y de repente, cambió totalmente. Se convirtió en el chico perfecto. Me cuidaba, me trataba bienísimo, se preocupaba por mí. Pero una vez más todo era fachada. Me di cuenta tarde, la verdad, pero me derrumbé solo un poquito y él ni siquiera lo vio. Yo me fui a vivir con él y con su madre. Esa casa era una locura... la madre era alcohólica y yo no lo sabía. Empezó a beber desde que el padre de Fran se ahorcó en la lámpara del salón de la casa donde vivían, ¿cómo no se van a mudar de ahí, hermano? yo salgo cagando leches.
Anyway, ella y yo nos llevábamos muy bien, tengo debilidad por la gente a la que le falta cariño. La pena me mueve, pero es lo que hay, después de todo esto, vamos. Como pa' ser una cabrona. No, gracias. Esa noche, fuimos a comprar chuches y alcohol, noche de chicas. Él llegó y empezaron a gritar y discutir, ella llorando, él muy loco, todo era muy raro. Me abría la puerta cuando estaba en el baño haciendo pipí, su control disfrazado de preocupación le llevó a querer controlarme las comidas porque estaba muy flaca y trabajaba mucho. Odio que me controlen asi que lo dejé. Me hice una fisura en el dedo meñique, me acompañó al hospital, una vez en su casa vio que yo no iba a volver con él y me habló fatal. "O vienes a dejarme la llave cuando esté yo, o te tiro toda tu ropa" Pues tíramela, mamón, ni siquiera mereces respirar el aire que yo respiro. Fue mi respuesta, básicamente. Pasaron más cosas, ojo, me dio cistitis, se dejó el whatsapp web abierto y vi que le decía a una chica con la que claramente estaba ligando y ella no le hacía puto caso, que a lo mejor yo me había tirado a otro era una guarra y por eso me dolía el chocho. Ah sí, decoró el mensaje con un precioso "jajaja". Hijo de puta. Luego, yo no sé si se lo inventaba él o la gente de ese pueblo se aburría. Yo llegaba a trabajar 13, 16 horas al día, llegaba a mi piso o al suyo cuando vivía con él y me iba a dormir con la misma. Al día siguiente, a trabajar otra vez. Pues más de una vez me dijo que le habían contado que yo estaba con otro, en un bar, en no se dónde. La historia de mi vida: demostrar mi inocencia. Ojalá y se los hubiera puesto.
Volví. Ella estaba con Yuki, me sentí bien, todos éramos felices. Comenzó a salir con Jay y ya empecé a sentir cosas incontrolables. Intenté ignorar mis sentimientos. No me merecía estar con ella después de cinco años de sufrimiento. Salí con otros, pero era inútil, el sentimiento estaba ahí. Le puso los cuernos a Jay, le puso los cuernos a Yun. Ambos conmigo, no me enorgullezco, pero era una situación insostenible. Me olvidé de la sororidad, del apoyo entre mujeres. No debería haberlo hecho. Yo solo puse los cuernos con 15 años y dejé a mi novio el mismo día, ¿dónde estaba mi ética, tío? no podía con la situación, no me voy a lapidar tampoco.
Lo demás ya está dicho. Celos, injusticias, demonización y toxicidad.
Ya en Diciembre de ese mismo año, 2019, no solo me iban a tratar como basura mis parejas, sino mis amigos. Tratando de emborracharme, de dejarme como una loca y toda esa mierda.
Después de ella salí con un chico. El cubano. Yo no quería relación. ¿Cómo iba a creer que una relación después de todo lo que había visto y de lo que me habían hecho, iba a funcionar? Le dije sí, egoísta de mí, porque quería olvidarla y no podía sola. Así que me pareció buena idea empezar una relación y distraerme. El cubano, me dijo te quiero a los dos días y te amo a la semana. No de empezar a salir, sino de habernos conocido. Por supuesto que no me iba a creer nada de lo que me dijera o hiciera. Por eso me la sudó un poco utilizarlo. Se quería venir a vivir a las islas, supuestamente, y muchas otras cosas más. Una noche, mi compañero y yo salimos y me besé con un pibe con el que habíamos salido. Se los puse después de 10 años siendo hiper fiel. Pero no voy a mentir, el cubano no me importaba nada, pero no sabía como dejarlo. A los pocos días, me dejó el a mí y a los dos días de dejarlo conmigo, ya tenía foto de perfil con su nueva chica. Así que creo que ambos la cagamos y no salió tan mal la vaina.
Toda esta gente me llenó en su momento, no eran malos 24/7. Nos llegamos a compentrar, a confiar los unos en los otros, a tirarnos pedos delante del otro y que fuera de lo más normal, llegamos a compartir el día a día y apoyarnos en los momentos malos. Una persona no está con otra que le trata mal siempre. Siempre hubo un periodo bueno que me hizo pensar que funcionaría, que sería el amor de mi vida o que quizás, al menos, sería real durase lo que durase.
Y por eso me da miedo, una vez más, que algo bonito que me llena, como lo fueron todos los principios de estos hijos de puta, se convierta en lo mismo. No podría aguantarlo otra vez. Ni hacer daño, ni que me lo hagan. Ni que me decepcionen, ni tener que decir adiós a alguien al que quiero. No podría soportarlo. Y por esto y muchas más cosas que tengo en mi kokoro, no quiero salir con nadie más.
A veces me da miedo ser victimista. Creer que todos se portan mal conmigo y que el problema está en ellos y no en mí, pero no. Sé diferenciar cuando yo también me he portado mal o he sido egoísta o me he equivocado. En realidad lo escribo para autoconvencerme, para estar segura.