domingo, 31 de enero de 2021

Segunda parte

 Hay otra experiencia pero no la quiero poner por aquí porque es muy cansina, sencillamente. Pero yo era la otra sin siquiera saberlo. Luego lo fui una vez o dos sabiéndolo y le dije basta. Él siempre me sigue diciendo que yo soy muy especial. No sabe que gracias a todos los otros capullos sé que me miente y que solo quiere meterme el churro.

El parásito. Viaje a Fuerteventura a vivir con mi tía, su marido y mi prima. Mi prima y yo siempre habíamos sido uña y carne a pesar de haber vivido lejos. Ella nació siendo chico y todo el mundo se metía mucho más con ella que conmigo. La ridiculizaban y yo no podía con eso. Siempre la defendí, siempre fue mi prioridad. Entonces comenzó a hormonarse, yo después de la depre que me causó Jonay, con la que volví a ganar kilos, volví a bajar de peso una vez más. Con 19 yo me convertía en mujer y ella también, pero de una manera diferente. Se inventaba que yo no hacía nada, cuando era la única que limpiaba, sacaba el perro a pasear, tiraba la basura y un largo etc. Yunicienta. Carnavales. Todos los niñatos del pueblo que nunca le hablaban, se acercaban a mi prima porque yo era carne fresca. Asco. Pasaba de todos, yo solo quería estar con mi prima. Nunca bebí alcohol, no era mi estilo. Hasta esa noche. Ya estaba en terapia y poco a poco sentía cosas, iba mejorando, así que, ¿por qué no? Primera vez que me emborraché. Con ron cola, muy canario de barrio todo. Conocí al parásito, me mola el acento argentino uruguasho. Lo voy a resumir porque le odio, y no, no siempre del odio al amor hay un paso, porque lo veo y le escupo. Esa noche fue perfecta, todos los días lo eran. Mi prima me veía feliz y me intentaba hundir. Estás más gorda. Qué pelo más feo tienes, ¿vas a salir así? Qué raro que solo te llama por la noche, ¿no? A mí me decía que él era malo y mi tía, a la familia del parásito, le decían que yo le iba a abandonar como hice con Johan y un largo etc. Me invitaron a irme. Hijas de puta. 


Al menos hasta ese entonces el parásito me trataba bien. Cuando empecé a vivir con él y su familia porque no tenía a nadie allí, empecé a ver comportamientos extraños. Le gritaba a su padre, a su madre, insultaba a su hermana. Yo pensé que yo no era nadie para meterme en eso porque mi relación con mi familia... bueno, si has llegado hasta aquí, lo entenderás. Sin embargo, por supuestísimo que no eramos iguales. No le parecía bien que hablara con chicos, veía porno estando yo en la casa en vez de hacerme el amor a mí, me lo ocultó, me di cuenta y encima se enfadó él. Y un largo etc. Cuando único me dio miedo fue un día en el que casi me da una patada en la cara porque yo estaba jugando con su gata y no estaba escuchando la mierda que le estaba contando a su madre. Pasaron muchas, muchas más cosas, desgraciadamente. Llegué a un punto de anulación en el que le tenía que pedir permiso para hacer cosas e incluso me dio miedo preguntarle si podía ir al concierto del Chojin por si se enfadaba. Hijo de la grandísima puta. 


Desde fuera nunca entendí por qué una mujer maltratada dejaba que todo llegara a ese límite. Una vez vives una mierda así, lo entiendes TODO.

Hay mucho más, pero prefiero dedicarle su tiempo.

Conocí a Jose, una de mis mejores amigas, estaba enchochada de él, pasó el tiempo y él me pidió una cita. Me trataba bien y como Marlene ya se había declarado y él le había dicho que solo la veía como una amiga, le pregunté a Marlene si seguía sintiendo algo por él y si le importaba que yo tuviera una cita con Jose. Primero las amigas, después los penes. Nunca entenderé a esas chicas que abandonan a sus amigas por un tío. Bueno, si las entiendo, desean sentirse queridas y buscan la aprobación de una figura masculina por X motivo. Pero ese si que no es mi estilo. Jose era bueno, pero no me llenaba, una pena, puede que hubieramos sido felices juntos, no sé. Pero de donde no había, ¿qué se iba a sacar?

Me enrrollé con ella. Mi primera experiencia con una chica. Desde el minuto cero se lo expliqué. Nunca había hecho nada con una chica, no lo entendía, después del parásito no quería nada serio y un largo etc.

Conocí a su primo y desde que lo vi, tuve un flechazo. Parecía por ambas partes. Nos gustábamos y todos lo notaban, pero no nos lo confesamos hasta que él volvió a Valencia. Se lo escondí a ella porque no quería hacerle daño, me daba pánico hacerle daño a mi mejor amiga. No podía con la situación. Conseguí todo lo contrario. Él me dijo que me amaba, que iba a estudiar para sonseguir llegar a algo y hacerme feliz, tener una vida buena conmigo. Parecía diferente a todo lo que había conocido antes. Pero tan solo lo parecía. Él quería ser diferente, pero era como el parásito, como Johan, como Jonay, como Echedey, como todos. De un día a otro me dejó de hablar. Podría haber sido más fácil si me hubiera dicho que ya no me quería o que había conocido a una chica, no que simplemente no podíamos estar juntos. 


Aprendí yo sola todo lo que sabía. Aprendí a mandar a la gente a la mierda cuando se portaban mal conmigo y no tener sexo con una persona solo porque el otro quisiera, como pasaba con el puto parásito. Pero se me había pasado aprender a mandar a la mierda a gente a la que había idealizado, pero que en realidad, no eran lo que parecía.


Pasó el tiempo y yo me sentía culpable así que no salí con nadie más. Me veía fea después de lo del parásito, no quería salir de mi casa, no me apetecía, me sentía mal, no quería que nadie me viera. Me mantenía cantando con el grupo en el que estaba y poca cosa más. Y luego, mi casa y ella. Fin. Una mierda de vida, la verdad. Una gran amistad se convirtió en una jaula y ni siquiera me di cuenta. O quizá no quería darme cuenta. "Ojalá que me atropelle un coche" me llegó a decir una vez cuando un chico de mi clase me dijo si quería quedar con él. 

Lo pienso y me agobio. No puedo. 


Huí a Galicia. El rumano. Machista como el que más, no le pasé ni una. Trabajábamos de camareros en el mismo sitio. Cuando un chico quería ligar conmigo, me echaba la culpa a mí. Yo estaba sola, quería conocer gente y no éramos absolutamente nada. Ah, sí, y él tenía novia y no me lo había dicho. Vaya, se le pasó al pobre. Por supuesto que voy a dar mi whatsapp a quien me de la gana, lo que me faltaba, otro parásito. Lo mandé a la mierda una vez y de repente, cambió totalmente. Se convirtió en el chico perfecto. Me cuidaba, me trataba bienísimo, se preocupaba por mí. Pero una vez más todo era fachada. Me di cuenta tarde, la verdad, pero me derrumbé solo un poquito y él ni siquiera lo vio. Yo me fui a vivir con él y con su madre. Esa casa era una locura... la madre era alcohólica y yo no lo sabía. Empezó a beber desde que el padre de Fran se ahorcó en la lámpara del salón de la casa donde vivían, ¿cómo no se van a mudar de ahí, hermano? yo salgo cagando leches. 


Anyway, ella y yo nos llevábamos muy bien, tengo debilidad por la gente a la que le falta cariño. La pena me mueve, pero es lo que hay, después de todo esto, vamos. Como pa' ser una cabrona. No, gracias. Esa noche, fuimos a comprar chuches y alcohol, noche de chicas. Él llegó y empezaron a gritar y discutir, ella llorando, él muy loco, todo era muy raro. Me abría la puerta cuando estaba en el baño haciendo pipí, su control disfrazado de preocupación le llevó a querer controlarme las comidas porque estaba muy flaca y trabajaba mucho. Odio que me controlen asi que lo dejé. Me hice una fisura en el dedo meñique, me acompañó al hospital, una vez en su casa vio que yo no iba a volver con él y me habló fatal. "O vienes a dejarme la llave cuando esté yo, o te tiro toda tu ropa" Pues tíramela, mamón, ni siquiera mereces respirar el aire que yo respiro. Fue mi respuesta, básicamente. Pasaron más cosas, ojo, me dio cistitis, se dejó el whatsapp web abierto y vi que le decía a una chica con la que claramente estaba ligando y ella no le hacía puto caso, que a lo mejor yo me había tirado a otro era una guarra y por eso me dolía el chocho. Ah sí, decoró el mensaje con un precioso "jajaja". Hijo de puta. Luego, yo no sé si se lo inventaba él o la gente de ese pueblo se aburría. Yo llegaba a trabajar 13, 16 horas al día, llegaba a mi piso o al suyo cuando vivía con él y me iba a dormir con la misma. Al día siguiente, a trabajar otra vez. Pues más de una vez me dijo que le habían contado que yo estaba con otro, en un bar, en no se dónde. La historia de mi vida: demostrar mi inocencia. Ojalá y se los hubiera puesto.

Volví. Ella estaba con Yuki, me sentí bien, todos éramos felices. Comenzó a salir con Jay y ya empecé a sentir cosas incontrolables. Intenté ignorar mis sentimientos. No me merecía estar con ella después de cinco años de sufrimiento. Salí con otros, pero era inútil, el sentimiento estaba ahí. Le puso los cuernos a Jay, le puso los cuernos a Yun. Ambos conmigo, no me enorgullezco, pero era una situación insostenible. Me olvidé de la sororidad, del apoyo entre mujeres. No debería haberlo hecho. Yo solo puse los cuernos con 15 años y dejé a mi novio el mismo día, ¿dónde estaba mi ética, tío? no podía con la situación, no me voy a lapidar tampoco.

Lo demás ya está dicho. Celos, injusticias, demonización y toxicidad. 

Ya en Diciembre de ese mismo año, 2019, no solo me iban a tratar como basura mis parejas, sino mis amigos. Tratando de emborracharme, de dejarme como una loca y toda esa mierda.

Después de ella salí con un chico. El cubano. Yo no quería relación. ¿Cómo iba a creer que una relación después de todo lo que había visto y de lo que me habían hecho, iba a funcionar? Le dije sí, egoísta de mí, porque quería olvidarla y no podía sola. Así que me pareció buena idea empezar una relación y distraerme. El cubano, me dijo te quiero a los dos días y te amo a la semana. No de empezar a salir, sino de habernos conocido. Por supuesto que no me iba a creer nada de lo que me dijera o hiciera. Por eso me la sudó un poco utilizarlo. Se quería venir a vivir a las islas, supuestamente, y muchas otras cosas más. Una noche, mi compañero y yo salimos y me besé con un pibe con el que habíamos salido. Se los puse después de 10 años siendo hiper fiel. Pero no voy a mentir, el cubano no me importaba nada, pero no sabía como dejarlo. A los pocos días, me dejó el a mí y a los dos días de dejarlo conmigo, ya tenía foto de perfil con su nueva chica. Así que creo que ambos la cagamos y no salió tan mal la vaina.


Toda esta gente me llenó en su momento, no eran malos 24/7. Nos llegamos a compentrar, a confiar los unos en los otros, a tirarnos pedos delante del otro y que fuera de lo más normal, llegamos a compartir el día a día y apoyarnos en los momentos malos. Una persona no está con otra que le trata mal siempre. Siempre hubo un periodo bueno que me hizo pensar que funcionaría, que sería el amor de mi vida o que quizás, al menos, sería real durase lo que durase.

Y por eso me da miedo, una vez más, que algo bonito que me llena, como lo fueron todos los principios de estos hijos de puta, se convierta en lo mismo. No podría aguantarlo otra vez. Ni hacer daño, ni que me lo hagan. Ni que me decepcionen, ni tener que decir adiós a alguien al que quiero. No podría soportarlo. Y por esto y muchas más cosas que tengo en mi kokoro, no quiero salir con nadie más.


A veces me da miedo ser victimista. Creer que todos se portan mal conmigo y que el problema está en ellos y no en mí, pero no. Sé diferenciar cuando yo también me he portado mal o he sido egoísta o me he equivocado. En realidad lo escribo para autoconvencerme, para estar segura.

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