domingo, 31 de mayo de 2020
sábado, 30 de mayo de 2020
Escondida tras un coche en 1° de Mayo
El ratito estuvo bien, pero nada se compara a lo que ha pasado hoy. No quiero conformarme. Me da miedo conformarme. Pero el error que me hace tener pesadillas recurrentes día sí y día también sobre el mismo puto tema más de medio año más tarde, empezó por tener miedo a conformarme. No quiero que la historia se repita. Soy Tokyo. Ese tipo de persona no debería conocerme. Las destruyo. La pregunta es:
¿Vales la pena?
Quiero poder responder mañana:
Carajo, lo vale TODO.
jueves, 28 de mayo de 2020
lunes, 25 de mayo de 2020
¿Por qué me apuntas? La guerra ha acabado.
La tierra está mojada pero hoy no ha llovido. Agazapada, sucia, como el único gato que no sabe caer de pie, saboreo mis últimos momentos de vida. Para el lector puede significar segundos. Para un alma rota, cien años de tortura, como la víctima de un genjutsu. Demasiado tarde para fingir que soy una piedra por mucho que lo parezca. Oigo grillos. Por la noche son más fáciles de escuchar. Juraría que animan a uno de los dos. Juraría que lloran a uno de los dos. Tus ropas, antiguas, de otra epoca, de un lugar desconocido, con otras costumbres, con mucha gente que puedo ver pero no conocer.
Me pienso seriamente si levantar la cabeza, bastante he hiperventilado hasta llegar aquí. Pero sé que estás, encantador, así que culebreo como me enseñaste mientras sonaba la melodía de tu flauta.
Y la veo. Tu mirada. Y me olvido de respirar. Toso y jadeo. Inyectada. No distingo de qué droga se trata. Temo dejar de mantenerla y que estés más cerca. O que desaparezcas.
Y te mueves: tu mueca, famosa ya para mi cerebro. Levantas tu mano, casi invisible por tu ropa holgada. Blurry eyes. Sensual, mueves los cinco dedos al son de tu sonrisa y sin que ésta desaparezca, deslizas tu mano hacia el bajo cuello de la prenda que te esconde. Ahora la mano vuelve a salir, como un resorte en slowmo, esta vez acompañada.
Bajo mi cabeza y noto que caigo, como si fuera posible tocar más hondo el fango del fondo de esta sima.
+ ¿Por qué me apuntas? La guerra ya ha acabado.
De respuesta, tu respiración.
Un ruido... no, un silbido, apaga los vítores de los grillos.
Alguien, el enemigo ¿pero de quién? La ha lanzado directo a mi tu corazón.
Mis manos, atadas, no sentían la quemazón de la soga. Mis pies, desnudos, se amoldaron a las piedrecillas en la tierra fría. Mi cuerpo, semi vulnerable, desaprendió la verguenza. Y corrí.
Olvidé el fusil, tu furia, la noche, el gris y la atrapé.
Un centímetro a tu boca.
Un centímetro a tu boca.
Te sonrío:
Un centímetro a tu oído.
+ Cántame.
Te susurro.
Llevo la granada a mi pecho. Te doy la espalda y explota.
Lo demás, nunca lo supe.
domingo, 24 de mayo de 2020
Hoy la vi en una foto, tan digna ella. Comiendo con el plato ya vacío, posando con los dedos en forma de "uve". Sin ya sabes qué. Me encantaría preguntarle cómo lo hace. Cómo consigue fingir que el mundo sigue su curso. He ahí la diferencia de la pendeja que correría a agarrar una granada si fuera directa a tu cara, y la que come posando con los dedos en forma de "uve".
sábado, 23 de mayo de 2020
Imbécil
¿De qué sirve saber la diferencia entre rayo, trueno y relámpago si cuando la sepas, ya habrá pasado?
viernes, 22 de mayo de 2020
Pinkie promise
Me encantaría matar mi inestabilidad y mis miedos.
Me encantaría olvidarme del daño y confiar.
Me encantaría que entraras en mi cabeza y entendieras.
Me encantaría haber suspendido primero de empatía y ponerme a mí en el podio.
Me encantaría coger mi miedo y mostrarle que gracias a él, nuestro mundo ya no es así. Ya no está rodeado de esa gente que nos hacia tan pequeños.
Me encantaría tener sexo porque me estoy subiendo por las paredes pero no romper ningún corazón.
Me encantaría olvidar.
Me encantaría que mi cabeza parara de trabajar, porque los problemas se la comen hace dos meses, cinco y hoy.
Me falta una semana y media para vencer mis miedos, si no, me los comeré yo a ellos.
Me encantaría olvidarme del daño y confiar.
Me encantaría que entraras en mi cabeza y entendieras.
Me encantaría haber suspendido primero de empatía y ponerme a mí en el podio.
Me encantaría coger mi miedo y mostrarle que gracias a él, nuestro mundo ya no es así. Ya no está rodeado de esa gente que nos hacia tan pequeños.
Me encantaría tener sexo porque me estoy subiendo por las paredes pero no romper ningún corazón.
Me encantaría olvidar.
Me encantaría que mi cabeza parara de trabajar, porque los problemas se la comen hace dos meses, cinco y hoy.
Me falta una semana y media para vencer mis miedos, si no, me los comeré yo a ellos.
miércoles, 20 de mayo de 2020
martes, 19 de mayo de 2020
lunes, 18 de mayo de 2020
El juego de moda, juzgar sin preguntar. Me encanta. Eras lo único que creía bueno por ahí. Antes de ayer hice una lista de las 20 cosas buenas de mi vida. Ahi estabas tú. Gracioso. Muy gracioso.
Y encima quedo como si fuera to infiel, en dos meses muy cuchi yo. Gracioso. Muy gracioso.
Me encanta que la gente piense que yo soy capaz de estas cosas. Mola. Lo hago queriendo y no me sale. Y encima como que le debo algo cuando fue el el que renunció a mí. Todo respetable, hasta que mis características son un contra. Pues no.
Y encima quedo como si fuera to infiel, en dos meses muy cuchi yo. Gracioso. Muy gracioso.
Me encanta que la gente piense que yo soy capaz de estas cosas. Mola. Lo hago queriendo y no me sale. Y encima como que le debo algo cuando fue el el que renunció a mí. Todo respetable, hasta que mis características son un contra. Pues no.
domingo, 17 de mayo de 2020
F y J
Nadie creía en ellos, yo era parte de ese saco apostando como siempre, cuánto tiempo iba a pasar hasta que ella le pusiera los cuernos, hasta que él volviera con su ex, hasta que se cansaran de una relación tan tranquila, con poca caña...
Pasaron por altibajos varios, siempre creados por terceras personas. ¿Casualidad? No lo creo. Abusos sexuales, chismes, malas lenguas, egocentrismo como modo de vida y falsos amigos.
Hoy, ya hace tiempo nos han dado un cachetón sin mano, una patada en la boca, el R.K.O. definitivo, la silla en la espalda y finalmente, ganaron el campeonato. Estaba cantado que iban a llevarse el cinturón.
Hoy, les envidio y a la vez son un modelo a seguir y, por supuesto, gracias a ellos, mi esperanza sigue intacta. Perdon por tan poco y gracias por tanto.
Pasaron por altibajos varios, siempre creados por terceras personas. ¿Casualidad? No lo creo. Abusos sexuales, chismes, malas lenguas, egocentrismo como modo de vida y falsos amigos.
Hoy, ya hace tiempo nos han dado un cachetón sin mano, una patada en la boca, el R.K.O. definitivo, la silla en la espalda y finalmente, ganaron el campeonato. Estaba cantado que iban a llevarse el cinturón.
Hoy, les envidio y a la vez son un modelo a seguir y, por supuesto, gracias a ellos, mi esperanza sigue intacta. Perdon por tan poco y gracias por tanto.
Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan salchicha
Si todos, sin conocerse los unos a los otros, me dicen lo mismo, va a ser que la equivocada soy yo.
sábado, 16 de mayo de 2020
Yuna, eres un coquito, gracias.
Mis trampas nunca me fallaron. No veo razón por la que iban a fallar ahora.
viernes, 15 de mayo de 2020
jueves, 14 de mayo de 2020
miércoles, 13 de mayo de 2020
Segunda parte
- Eternamente amare a la doncella que huía.
+ Y yo al príncipe en la distancia.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
martes, 12 de mayo de 2020
La tormenta en tu piel es una sirena, que coqueta, susurra "b7" y acaba por hundir el submarino más grande de toda tu flota.
¿Y qué haces tú? Te giras hacia donde viene el viento sin saber qué hora es y con la mano sobre tus ojos entrecerrados porque el sol no deja que nadie brille más que su sentido común, sonríes, marinero de agua dulce.
En el borde de estribor, a tus ojos: la derecha, a su corazón: siempre la izquierda, caes de espaldas sin perder nunca la compostura, caballero. Tsunami.
Una mantaraya con luz propia como el sol, te asfixia. Como marinero: "curioso", piensas. Como escritora, aún a gritos de advertencia: ¡maldita mujer! Tú no dejas de escribir porque recuerda: tú ya no eres eso.
¿Y qué haces tú? Te giras hacia donde viene el viento sin saber qué hora es y con la mano sobre tus ojos entrecerrados porque el sol no deja que nadie brille más que su sentido común, sonríes, marinero de agua dulce.
En el borde de estribor, a tus ojos: la derecha, a su corazón: siempre la izquierda, caes de espaldas sin perder nunca la compostura, caballero. Tsunami.
Una mantaraya con luz propia como el sol, te asfixia. Como marinero: "curioso", piensas. Como escritora, aún a gritos de advertencia: ¡maldita mujer! Tú no dejas de escribir porque recuerda: tú ya no eres eso.
La mujer que nunca seré
No voy a ser la mujer a la que oculten, a la que nieguen.
No voy a ser la última de la fila porque en el Zenit no lo permitimos y mucho menos seré la primera porque lo que ha de ser, es.
Y así como no soy eso, ni mujer quiero ser.
No voy a ser la última de la fila porque en el Zenit no lo permitimos y mucho menos seré la primera porque lo que ha de ser, es.
Y así como no soy eso, ni mujer quiero ser.
sábado, 9 de mayo de 2020
Las melodías de la vida
Tan solo por un instante he estado buscando en la oscuridad
Los restos del amor que dejaste dentro de mi corazón, ahora solitario
Para recoger las piezas que quedaron y tejerlas todas juntas
Las melodías de la vida: el estribillo perdido de un amor.
Nuestros caminos. Ellos se cruzaron. Aunque no podría decir por qué.
Nos conocimos, nos reímos, nos acostumbramos rápidamente y después nos dijimos adiós
¿Quién escuchará los ecos de las historias que nunca fueron contadas?
Deja que resuenen en voz alta hasta que sus alas se desplieguen.
Los recuerdos a los que les tengo más cariño
Son en los que te veo a ti intentando alcanzarme.
A pesar de que ya te has ido
Sigo creyendo que aún dices mi nombre.
Una voz del pasado, unirá la tuya y la mía
Añadiendo las capas de armonía
Y así seguirán y seguirán
Las melodías de la vida, hacia el cielo, más allá de los pájaros que vuelan en él.
Para siempre y más allá.
Si tuviera que dejar este mundo solitario atrás
Tu voz aún recordará nuestra melodía
Ahora que seguiremos adelante
Sé que las melodías de la vida
Dan vueltas y vueltas, vienen y van sobre nosotros, crecen en lo profundo de nuestros corazones...
Mientras lo recordemos.
Los restos del amor que dejaste dentro de mi corazón, ahora solitario
Para recoger las piezas que quedaron y tejerlas todas juntas
Las melodías de la vida: el estribillo perdido de un amor.
Nuestros caminos. Ellos se cruzaron. Aunque no podría decir por qué.
Nos conocimos, nos reímos, nos acostumbramos rápidamente y después nos dijimos adiós
¿Quién escuchará los ecos de las historias que nunca fueron contadas?
Deja que resuenen en voz alta hasta que sus alas se desplieguen.
Los recuerdos a los que les tengo más cariño
Son en los que te veo a ti intentando alcanzarme.
A pesar de que ya te has ido
Sigo creyendo que aún dices mi nombre.
Una voz del pasado, unirá la tuya y la mía
Añadiendo las capas de armonía
Y así seguirán y seguirán
Las melodías de la vida, hacia el cielo, más allá de los pájaros que vuelan en él.
Para siempre y más allá.
Si tuviera que dejar este mundo solitario atrás
Tu voz aún recordará nuestra melodía
Ahora que seguiremos adelante
Sé que las melodías de la vida
Dan vueltas y vueltas, vienen y van sobre nosotros, crecen en lo profundo de nuestros corazones...
Mientras lo recordemos.
viernes, 8 de mayo de 2020
sábado, 2 de mayo de 2020
Mi pajarito es el mejor
Soy libre de las ataduras del tiempo,
libre de prejuicios, castigos, egoísmo,
libre de decidir, de vivir y sentir.
Libre de la jaula de cristal,
libre de sentirme culpable
por fallar o por comer de más.
Libre de elegir, de amar, de caer, de fallar, de volver a tropezar, de equivocarme, de respirar, de saltar, de bailar, de besar, de soñar, de sentir, joder sentir porque es lo que hace sentirnos vivos.
Querer libertad para ser quien yo quiera que sea, no para ser esa imagen estereotipada creada en tu mente de un ser perfecto que nunca ha existido ni existirá. Ni soy la barbie ni soy Adán. Ni soy la de ayer ni la que conociste, soy esta persona que consideras un fantasma más. Y no tengo que pedir perdón por ser quien soy yo, soy yo la que te perdona por querer encerrarme en esa jaula cristal que tú consideras amistad.
libre de prejuicios, castigos, egoísmo,
libre de decidir, de vivir y sentir.
Libre de la jaula de cristal,
libre de sentirme culpable
por fallar o por comer de más.
Libre de elegir, de amar, de caer, de fallar, de volver a tropezar, de equivocarme, de respirar, de saltar, de bailar, de besar, de soñar, de sentir, joder sentir porque es lo que hace sentirnos vivos.
Querer libertad para ser quien yo quiera que sea, no para ser esa imagen estereotipada creada en tu mente de un ser perfecto que nunca ha existido ni existirá. Ni soy la barbie ni soy Adán. Ni soy la de ayer ni la que conociste, soy esta persona que consideras un fantasma más. Y no tengo que pedir perdón por ser quien soy yo, soy yo la que te perdona por querer encerrarme en esa jaula cristal que tú consideras amistad.
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