Más que ganas de llorar, me da diarrea instantánea. Cómo me he esforzado... Tarde, pero al menos lo intenté. Sin embargo, da igual los monstruos internos que derrote o las balas que esquive, siempre perderé contra ella.
Pero lo entiendo, yo también hubiera caído en sus redes exóticas y tóxicas. Todos lo hubieramos hecho. Sin embargo, ella se ha llevado el premio gordo y yo, solo puedo mirar con una gorda envidia de lejos. Aunque no tanto como me gustaría estar para que los rayos de tu sol no me quemen la piel cada vez que encuentro la llave de las cadenas de mi ventana y saco un dedito, para volver a cerrarlas y tirar la llave nuevamente.
Mi corazon... Se me escapó
Exacto, eso mismo es lo que siento yo cada vez que la veo, me contestaste, sin saber que a mí se me estaba rompiendo.
¿Pero qué podria darte yo? ¿Que valores podría enseñarte mi inestabilidad? ¿Cuántos días podrpo hacerte feliz? ¿Cuántos triste? No pienso arriesgarme porque no te lo mereces. Otra vez no.
Que qué siento por ti... que qué siento por ti me preguntas tan a la ligera. Como si a un ciego se le pudiera explicar qué son los colores.