sábado, 24 de diciembre de 2016

jueves, 22 de diciembre de 2016

Anoche soñé con la abominación. Sé que no debería llamarle así, pero hay momentos en los que esta mierda me puede. No sé por qué apareció por ahí. Es la última cosa con la que querría pasar tiempo.

Tranquiiiila, una cosa así no puede joderte un par de canciones.

Y a pesar de que de eso iba el sueño, también vi lo más precioso de mi vida. Era la noche y el día juntos... no juntos pero sí uniéndose, el día convirtiéndose en una masa de nubes negras con matices grises que se extendía por el cielo.

Rrring. Muérete.

Esta parte de mí solo puede salir aquí dentro... como una especie de caja de Pandora. Como un monstruo. Lo medio es. La caja de Yuna.

Encima le cogí de la mano. Yo. Y una mierda... y solo pensar que antes... era todo diferente, jajaja. Pero que va, ni en pintura. Entre más lejos mejor. Pero... ¿por qué? Si no me ha hecho nada malo. ¿Podría ser intuición en vez de tan sólo prejuicios? Nah. Intenta vivir SU vida pensando en SU vida y en lo que ama, al igual que yo. Y tan igual... Agggh.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Y así gano una batalla contra mí misma. O casi. Pero algo es algo. A falta de psicólogo... ¡gracias Internet!

Y ahora coges, te los tragas como puedas y te los comes con papas.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Sé que no lo hace con maldad, pero si tan solo supiera que mi madre me lo hacía a todas horas.

Soy humana, colega. Es lo único que tienen que entender. Hasta luego.

Queriendo guardar una canción solo para momentos buenos, para que una vez que esté mal, en momentos precisos, y que realmente se acabe convirtiendo en la canción que pongo cuando quiero engañarme a mí misma y hacerme creer que estoy bien cuando va a ser que no.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Los dos, los trescientos.

Son dos y son trescientos pero con el primero, me siento, y comienzo a escucharle, y no creo como me siento.

Algo me llama, algo me atrae. Noto como si una llama traslúcida de sentimientos y emociones que hace años olvidé, algo indescriptible que sale de su aura, me atrapa, me levanta la cabeza firme pero sutilmente y ya no dejo de mirarle, y por último enrrolla la curiosidad que hay en mi corazón y ya no la suelta. ¿Nunca seré del todo libre?

Yo no lo sabía, pero el destino también estaba invitado a este juego. En vez de jugar al ratón y al gato conmigo me hubiera gustado que me hubiera dicho donde se quedó la verdadera yo. O al menos la que no tenia miedo. La que lo conocía, así como su valía y no, no se achantaba.

Pero no, viene y el descarado se ríe de mí. En realidad se ríe de todos.

Le toco y le miro, atenta, mucho, en realidad. Es la primera y única vez que le alcanzaré pero se supone que eso es siempre lo mejor, ¿no? El buen recuerdo de los cojones.

Antes no hubiera pensado eso... En realidad... Habría pensado exactamente lo opuesto del todo y me hubiera sentido orgullosa de mí. De tener de verdad, de sentir de verdad, de defender de verdad una idea que nadie alcanza pero que, de verdad, podría hacer feliz al mundo entero, dentro del que incluso estaba yo.

Esto se puede acabar en cualquier momento, recuérdalo, ¿de verdar quieres tener que pedirles perdón, pedirte perdon a ti, cuando estés a punto de morir?

Luego está el segundo pero puede que en realidad no esté. En realidad no tiene por qué importarme, pero desde hace años, dejé de ser un águila que soñaba con volar y surcar los cielos, que todo el mundo le viera, que el mismo se sintiera resplandeciente... Para al final, acabar siendo solamente un ave carroñera. Lo peor de todo es que me cuesta evitar todo eso.

Y luego hay otro, que éste sí que es pero en realidad no. Es solo una abominación. O no. O sí. Fuera como fuese, no puedo evitar odiarle y mucho menos puedo evitar odiarme por no poder evitarlo todo.

Por último hay y habrá trescientos más. No quiero conocerles siendo un ave carroñera. Es el resumen. La esencia. No lleno a nadie. ¿Cómo iba a hacerlo? si ni siquiera puedo llenarme a mí misma...

¿¡Qué quieres que haga si es la oferta!?

martes, 13 de diciembre de 2016

No puedo confiar en nadie.

Mi mundo está podrido.

Comentarios y gestos que intoxican el aire que antes solía estar impregnado de flores, pétalos pululando por el aire y sueños e ideas locas que decoraban el suelo. No me gusta el algodón de azúcar pero olía a él aquí dentro, y ahora solo hay porquería.

En las pelis es más fácil decidir estas cosas. O al menos cuando las ves desde fuera.

Fuera.

Una flecha en el corazón.

Cada palabra es un taladro.

Siento el frío y es lo menos que me duele.

Y te escondes, y no lo haces.

En serio, ¿por qué?

¿Por que me tiene que importar lo que piensen los demás, tío?

Ya coooñoooo xd.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Es mejor así. Aunque ahora no lo creas.

Mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir cuando perfectamente sabes que te mienten.

Me llena y me vacía.

Estoy enferma.

Y...

CRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRAAAAAAAAAAAAAAACKKKKKKKKKKKKK

Me hierve la sangre.

Ángel y demonio

Mi situación ahora mismo.

Resultado de imagen de hombros angel y demonio

Al final, todo el mundo es igual.

Cuando te das cuenta de que solo piensan en ellos y en SUS sentimientos.