lunes, 30 de noviembre de 2020

 Siempre me acogeré a la verdad aunque me odien por ello. Supéralo egoísta de mierda.

Tocar crear nuevos

No tenia ni idea de que se podían crear recuerdos en base al frío del invierno que se siente en esta casa. Por una parte me reconforta, por otra me desencanta.

domingo, 29 de noviembre de 2020

martes, 24 de noviembre de 2020

 Ojalá no haber estado tan cansada y haberme quedado.

Ojalá no echarte de menos habiéndote visto hace 20 minutos.

Ojalá atreverme a besarte. 

Pero tengo miedo.

domingo, 22 de noviembre de 2020

 Lorenzo giovanotti

Yo nunca he tratado así a nadie, y en tu interior, lo sabes. Sabes que ahí se mueve algo raro, y no aquí. No hay nada que recuperar, valga mi amor propio, pero la verdad y la justicia por delante.

viernes, 20 de noviembre de 2020

 Sé que soy inútil para muchas cosas pero mi capacidad analítica es muy grande y sé que mañana planeas algo. Dar el siguiente paso. Tengo miedo. Tantas dudas. Todo está borroso y es incierto. No sé qué sentiré. No sabes cuánto me agobio. No sé cuánto dices entenderlo.

No quiero que me hagas lo mismo que ella. Dolió demasiado. Bastó con una vez. No te comparo, porque simplemente no existe comparación alguna posible, pero no soy capaz de quitarme esa preocupación de muchas otras de la cabeza.

Me quiero ahorrar que me prometas cuidarme y jures protegerme y entenderme, para acabar una vez más igual. Que también me hagas sentie un juguete de tantos, pasándome de madrugada  fotos de los momentos en los que estábamos juntas, cartas que me escribías, todo mientras ya estás con la nueva desde hace meses. Y luego encima, vendas una historia sobre mi "maldad". Qué mala que soy.


Otra

Vez

No.


Quiero que me transmitas que puedo estar segura.

Las cosas de palacio... ya sabes.


miércoles, 18 de noviembre de 2020

El colgante.

 Entre los dos hacen 17 aprox.


Dos regalos.


Gritos de alegría. 


Un abrazo por cada uno.


Chócala, mamá.


Cuatro chicas llorando. 


Me han dado fuerzas para ser feliz.

¿He oído bien?

 "Nuestra primera semana".

martes, 17 de noviembre de 2020

 Quiero besarla.


Cuando se abre a mí sin pedírselo.


Quiero besarla.


Cuando se hace la ofendida como una niña para que la vaya a buscar.


Quiero besarla.


Cuando me advierte de su egocentrismo y yo solo veo que quiere compartir su mundo interior.


Quiero besarla.


Cuando intento respetar esta gran diferencia y es ella quien se acerca, buscando que no la respete.


"Las cosas de palacio van despacio" le digo un día, y al siguiente, la llamo "mi esposa". Espero que mi inestabilidad no sea un handicap.


- "Te advertí que soy egocéntrica" -. Me dice, la muy boba.


- "Yo ya he pensado en todo eso, y te acepto tal y como eres" -. No quiero que hayan dudas.


La aceptaría aún queriendo ser libre, aún muriéndose de ganas por ir al Yumbo, aún queriendo probar cualquier cosa sexual con un amigo suyo, yo qué sé. No me molesta nada de lo que hace y lo que en otras ocasiones me ha llegado a incomodar de otras personas, de ella me sale una sonrisa.


Tengo un poco de miedito, la verdad, porque nunca lo he hecho con una chica. Más bien me han hecho a mí. Y que conste que lo intenté varias veces y no cuadró, eh.


Pero, ¿y ahora? ¿me gustará? Tengo fantasías sexuales de ese rollo, pero, loco, me asusta. Con Ale estaba dispuesta a renunciar a los penes toda la vida, pero ahora no estoy dispuesta a que mi vida sexual sea igual a -0 y mucho menos causarle a ella el mismo sentimiento que tenía Ale.


Sé que es ir muy rápido, pensar más de la cuenta aunque no pienso mover un solo dedo hasta que llegue la fecha en la que no me encierren en la misma celda que Jeffrey Epstein. Gracias. 


Y aquí viene el otro miedo. ¿Habéis visto el cuerpazo de su ex? Ehm... ¿y habéis visto lo mal hecho que está el mío? Que sí, que con ropa soy muy guapa, pero... ay... me da cosísima, tío...



lunes, 16 de noviembre de 2020

 Te echo de menos. Te echo tanto de menos que me odio a mí misma.


Te echo de menos. Te echo tanto de menos que entiendo que a veces me odies.

 Hace años casi muero electrocutada. Me habría perdido tantas, pero tantas cosas...

domingo, 15 de noviembre de 2020

Es una pena

 Hoy me han contado algo. Bueno, más bien muchas cosas y me das mucha pena. Justo lo contrario que pienso que debería transmitirme. Debería jactarme, reírme, sentirme bien, creerme mejor que tú, pensar que el karma es quien actúa por uno a veces. Pero la verdad es que estás sola. Y al lado de un bicho malo vestido de seda. No voy a preguntarte por qué, ya ni siquiera leo los por qués. Sé que tú sí. Y no porque sientas algo por mí, que va, simplemente son golosos. Como echarle la culpa de tus desgracias a todo lo exterior antes que hacer un examen de conciencia. Me pregunto si alguna vez te retractarás al darte cuenta de cómo apesta la tristeza que desprende ese amor vacío que presumes cuando no está enfadada porque le hables de una de tus exs. De una de las personas por las que eres como tanto le gustas ahora. De verdad que nada de lo que hace o dice tiene sentido maldito. Naciste ciega. Es una pena que mueras igual.


¿Acaso la teleologia que mueve el universo, esos engranajes mágicos e imposibles de entender, nos han repartido el karma a partes iguales al mismo tiempo? ¿A la vez?


A ti alguien más posesivo que tú. A mí, aquéllo de lo que siempre huí.

lunes, 2 de noviembre de 2020

 Si me dices que soy la única que ve raro que en dos meses alguien te diga te amo, cojo la puerta y me voy. 

domingo, 1 de noviembre de 2020

Casi pongo de título el apodo que me has puesto, pero si eres tan manipulador como yo, ya sabrías la dirección de mi blog y tampoco me apetece después de hoy que sepas lo que me llamas la atención sin motivo alguno. Nah, muchas veces me llaman la atención porque sí pero en tu caso creo que algo tiene que ver que te vea como una figura de autoridad. Y las cosas interesantes que has vivido y conocido, o las que te pasan cada día que me cuentas una y otra vez creyendo que aún no lo has hecho. Y como captas mi atención y consigues que no te diga que ya me lo habías dicho, porque si no, pararías. Consigues que me quede callada. Yo.

No entiendo cómo has tenido novias tan guapas con las pintas que tienes. Sí, he suavizado la frase. Y hoy has conseguido cabrearme. Decepcionarme, más bien. Menudo sin sentido para tener la lógica siempre presente. Si yo sé que soy tóxica pero vamos, no entiendo qué razón le das a tener una pareja tan inestable y mandarme a la friendzone sutilmente antes y después de seguir diciéndome cosas tan bonitas que me sacan una sonrisilla detrás del teléfono. Capullo.

Creo que no me has mandado ahí, sinceramente, sino que me has dejado las cosas claras para que sepa tu situación y que con lo que me sigues diciendo, tú no puedes controlar lo que haces con respecto a mí. Así que como no eres capaz, me das a mi la batuta.

Por eso te corté el rollo. Ya no me gustan las medias tintas. Nunca me han gustado. Pero ya no las permito.

Te durará poco, o mucho pero lleno de infelicidad. ¿Cómo no te va a dejar libre para hacer lo que quieras sobre tu propio cuerpo? ¿Tan poco te quieres para esperar X días para estar contigo cuando no está con el otro hombre? ¿Y yo soy la pequeña de los dos? De lowcost.

Sí, a mí se me va la pinza y hago locuras que no tienen por dónde cogerse, pero mi amor propio y mi paz mental no la pisa nadie.

Nadie me soporta y soy un puto amor. Y luego está este tipo de chicas egoístas y tóxicas de verdad, no de coñita, y consiguen todo.

Pues si tengo que ser así pa' amarrar a alguien y hacerle la pinza del cangrejo, prefiero morir sola.

 Y todavia creerán que soy mala

 Estoy temblando y ni siquiera puedo hacer nada al respecto.