lunes, 30 de marzo de 2020

Creo que le quiero.

Tú eres mi prioridad

26 años esperando esa frase.
Yo también quiero que seas mi tfn.

Quiero dormirme y despertarme en la facilidad. No sé si habéis leído bien

- ¿Pero al final me vas a dejar comerte la boca?

- Te amo.

+ ¿Pero qué coño le pasa a todo el mundo?
Oye, que a lo mejor si que soy tóxica, eh.
Picota y pera
Es dopamina, tu cerebro está drogado. ¿Qué harás cuando se te pase el subidón?
Un empujoncito y tal.
Yo perreo sola
No me convence, no sé.
Quiero ser yo.

sábado, 28 de marzo de 2020

Me ha encantado ver su blog

Te voy a ser fiel, da igual dónde estés. Te voy a esperar cuando vuelvas a irte, no importa cuánto.

Voy a hacerte el amor cada día de la semana y te voy a demostrar cuánto te odio.

Y por último, voy a decirte que te quiero, pero será cuando conozcas mis demonios y también te enamores de ellos.

Lo puto MISMO, HERMANO

+ Qué siento por ti... que qué siento por ti me preguntas tan a la ligera. Como si a un ciego le pudiera explicar qué son los colores.

- Es como preguntar a un ciego qué son los colores.

Esta entrada empieza en el momento de la noche que...

Mensaje recibido el 21 de julio de 2019

- Gracias a ti, que parece que solo lo pasas mal tú. Al menos avísame de que estás haciendo algo y no vas a coger el móvil, que te estaba llamando y hablando desde las 7 de la tarde, Yuna. Sé un poquito justa y piensa en nosotras, no solo en ti.

Algo muy diferente, por no decir totalmente contrario a lo que leí más tarde y también hacia mí.

Y sí, comparo porque puedo. Y sí, gracias a él me he dado cuenta de que nunca merecí nada de lo que ella me hizo. Y de que estaba ciega de amor. Espero no estar ciega nunca más. Espero que él nunca sea así.
Ya no tengo miedo. No es como los otros ni otras.

jueves, 26 de marzo de 2020

Notar más amor e interés en una frase, queeee uff

Está genial, en serio, ¿se lo puedo pasar a mis amigos?

Me dices que me quieres

Me dices que me quieres sin haber conocido aún mis demonios.

Me lo dices como si supieras lo que es y no, no lo sabes.

Sé que es la emoción del momento. La ilusión de conocer a alguien. De tener mil planes en conjunto dentro de la cabeza. De todas las primeras veces juntas. Es como si hubieses estado criogenizado y ahora, boom. Todo nace, todo es y todo tiene sentido a la vez para ti.

La cuestión es que yo quiero quererte. Y eres la primera persona a la que he querido querer.



Yiiaaaaaaassss

Cuando te juntas mucho con alguien y se te empiezan a pegar sus palabras.
Sobras tanto xd

lunes, 23 de marzo de 2020

¿Cita en el Mercadona pa' cuándo?

+ ¿Qué vas a poner en tu diario sobre esta noche?

- Qué ojalá poder haber visto Akame a tu lado.

+ Mi lindo, tío...

- Pero porque lo de sincronizar los vídeos era un lío, no porque quiera tenerte al lado. Ni ver qué caras pones.

+ Te odio

- Yo más.
Yo tan neurótica y tú tan humano.
Tengo miedo. Pero un miedo mágico.

lunes, 16 de marzo de 2020

Solo tengo un ala

Volar, conmigo, NUNCA será fácil.

Soy mas aburrida pero soy yo

Eso no era amor, era una cárcel
Pero ni atrás de los barrotes van a silenciarme
Si vine hasta acá, es porque no pienso borrarme
Y este funeral quizás me sirva pa' sanarme
El amor estaba ahí, yo queriendo que transmita
Pero estaba agonizando y me pidió que lo ejecute
Esta oscuridad maquillada de luz ya no me nutre
Lo que parece infinito, a veces, también se pudre

domingo, 15 de marzo de 2020

¿Pero cómo vais a estar tan vacíos, me cago en to'?
En serio, tengo una nueva teoría a la que le tengo que poner nombre aún.

Mi nueva teoría sostiene que la gente que dice "por así decirlo" es mas tonta que una lechuga.
Siempre creí que cuando el mundo cayera, yo estaría contigo.

Hoy el mundo cae y no es contigo, pero estoy en buena compañía.

Caigo y ellos quieren caer conmigo.

Y caemos, pero caemos juntos.

Ya veremos cuando pase soooooolamente un mes desde hoy. Siempre pueden seguir tus pasos, el viento cambiaría de sentido y su veleta con ellos.

Sooooooolamente un mes desde hoy.
Odio la frase "por así decirlo".
Ahora no solo las noches son largas, también las miradas a la pantalla de mi ordenador de mesa, con canciones de Mon Laferte o de Cami, dándole el toque. Una que declara que ama un amor prohibido y la siguiente que la situación actual es un funeral y va a enterrar este amor.

Así estoy, montándome un trío con mi conflicto interior, mi propia dualidad. No tengo que ponerme una bolsa de guisantes en el ojo derecho ni tengo marcas lilas de dedos en el muslo izquierdo, pero os aseguro, que esta relación a tres, es aún mas intensa que eso.

Bueno, todo el mundo merece un entierro digno. Tú. Y yo.

Muñequera rosa de estrellitas blancas

Noches en vela, interminables. Risas y juegos. Peleas y anécdotas.

Tú tan callado. Yo tan loca. Tú tan cercano. Y yo aprendiendo.

- Elizabeth me hizo esto. 

+ No seas tóxico, se comprensivo y confía en ella. Y si no puedes recuperar la confianza que teníais antes, será mejor que lo dejéis. Hay muchas chicas mejores, dispuestas a estar contigo.

+ Por cierto, a mí Ale me hizo esto.

- Bah, pasa.

Siempre funcionaba. Siempre funcionamos juntos. Y pensar que ya no recordaba que me dormía con esa cursi muñequera rosa de estrellitas blancas que me regalaste por mi quinceavo cumpleaños.

Ni siquiera me acordaba. No me acordaba de algo con lo que por poco me duchaba. Siempre me la ponía y claro que pensaba en ti. La verdad es que nunca me era suficiente el tiempo que pasábamos juntos. Y si había tenido un mal día, bastaba con recordar las cosquillas que me habías hecho el paseo anterior y ya todo era más llevadero, menos malo.

Y entonces, un día, ya no estabas. O quizás, no estaba yo.

Y entonces, una noche: "yo nunca besaría al jugador de mi derecha", y bebiste, y me reí, y te dije que yo también. ¿Cómo no hacerlo? si te daría hasta el último m&m de la bolsa incluso aunque fuese rosa. No puedo decir que te quiero como a un hermano, porque preferiría comer diarrea antes que besar a un hermano, pero lo único que tengo claro es que no quiero volver a alejarme hasta que te compres ese estúpido coche naranja. Y no quiero volver a perderte aunque me llenes la casa de nata y no sepas limpiar ni la mitad del salón. Ah, sí, y me dejes tus fluídos sexuales en la manta del sofá. No te hagas el tonto.

Gracias por pedirme que te escribiera un poema. Nadie lo había hecho hasta ahora. Creo que no es un poema, pero todo eso está en mi corazón y creo que eso mola más.

jueves, 12 de marzo de 2020

Si estoy contagiada

Si estoy contagiada quiero que sepas que no quiero morir.

Puede que haya sido por rascarme el agujerito del piercing aún en proceso de curación en el metro.

Tal vez fuese por el beso que me dio Dani o tal vez Jaime.

Cada vez que alguien tosía a mi lado yo giraba la cara y huía. Hice todo lo posible para evitar el contagia aunque claro que podría haber hecho más. 

Y aquí estoy. Me cuesta un poco respirar pero es que en Madrid siempre cojo frío. No puedo poner las manos en el fuego. La histeria colectiva hace mucho daño.

Si tengo el virus quiero que sepas que todo está bien. Probablemente me hubiera gustado hacer muchas más cosas contigo, pero ¿y todas las que hicimos, eh? ¿no le dieron a lo que es nuestra vida ahora todo el sentido y más?

No quiero morir pero me da mucho miedo luchar. Tal vez ese siempre fue mi problema. Me da miedo perder la guerra. 

Ojalá fuera una de almohadas y de risas.

Tú no eres ella



Tú no eres ella.

Por mucho que lo parezcas.

Debo dejar de pretenderlo.

Exorcizarme su fantasma, que lo traigo a la cabeza haciéndose parte de mí tanto, que todo este tiempo no he hecho más que alucinar que sigue aquí.

Pero no.

Tú no eres ella.

Solo quiero aferrarme a creer que no se ha ido.

Perdón me pido, pero...

Eres ese dado que la vida puta,
tira en la ruleta para desequilibrar lo que con legos rotos, he construido.

Eres esa mano de la baraja que no vi venir y me hizo perder por completo el juego que creí haberle ganado al olvido hace tiempo.

Joder.

Joder: tu maldita sonrisa

Joder: tu maldita mirada.

Tu manera de llamarme.

Tu manera de reír.

Esas ridículas marcas de unas chinas mal curadas y los piquitos de tu boca que se marcan cuando hablas.

Todo tú eres una versión de algo que amé como idiota. De algo que me desgarró el alma y trituró cada arteria que envuelve mi corazón. Eres un recuerdo que no viví. Porque tú no eres ella.

Y debo dejar de referirme a ti como si sintiera algo.

Porque por ti no siento más que una imitación de hace cinco años, cuando creí que no había otra voz que me enchinara los latidos y me revolviera los sueños.

Pero la hay: tú.

Tú y esa capacidad de hacerme regresar el tiempo y dejarme caer en la segunda semana de agosto.

Pero es marzo.

Y tú...

tú no eres ella.

miércoles, 11 de marzo de 2020

El pasado es un chico al que no hay que desvestir.

Ahora que está en tus brazos

Han pasado algunos meses y todavía me doy golpes en la cabeza por haberla dejado ir. Por haber tenido en mis prioridades estupideces que creí que eran importantes y ni siquiera poder recordar cuándo fue la última vez que escuché sus piececitos correteando por el pasillo.

Pero no he venido a hablar de eso, ya que mi arrepentimiento no está en discusión y tampoco en trámites de reconciliación.

Ahora ella está contigo. Tan feliz como hace tanto tiempo no la veía. Y aunque daría cada órgano de mi cuerpo por ser yo ésa que le causa lágrimas de tanta risa, sé que mi tiempo ya pasó y estoy ahora donde pertenezco, que es su pasado.

Lo sé. Es muy tonto que yo te diga esto siendo la imbecil que la hirió, pero por favor, no la lastimes. Parece fuerte... Y lo es. Pero también se quiebra y no lo dice. Puede que no la veas llorar porque a ella no le combina ser fuerte con dejar ver su debilidad, pero sí que lo hace. Y si sus almohadas la hubiesen podido escuchar durante esos fatídicos cuatro años, ya se habrían suicidado o mínimamente mudado de apartamento.

Créeme, ella vale hasta el último dolor, hasta la última gota de vida. Porque con ella hasta los pisquitos de galleta que deja en la mesa parecen arte y combinan tan bien en la leche que se toma, ama sin límites, ayuda como si no hubiese un mañana, se entrega sin quedarse nada porque nunca ha tenido miedo a amar y tampoco a recibir. Ella es esa hendidura en la vida donde vale todo y cada dolor por volver a caer hasta hacerte la loca para seguir tropezándote y abrazando cada circunstancia que te hace cruzártela en el camino.

¿Qué si siento rabia? Me cago en la puta. Siento que podría odiarte toda la vida. Podría vender mi alma al diablo y pedir que no existieras. Pero aquí estás y quiero que seas tú quien repare cada grieta que los terremotos le han dejado, que ella ha sido foco de epicentros tantas ocasiones ¡y mírala! Ahí está, de pie, como si nada. Cantando las mismas canciones de las que jamás se cansa, comiendo chuches de madrugada y bailando como solo ella entiende que va la música.

Ahora que está en tus brazos, hazla feliz. Sé todo lo que yo no pude ser y dale todo lo que a mí, por idiota, se me pasó.

Y antes de marcar prioridades en tu vida, mírame a mí, desecha y rota por desear UN SEGUNDO MÁS a su lado.

No te conozco, no sé más de ti, solo que le has traído la sonrisa de vuelta y con eso me ha bastado para venir a decirte cuánto puede ser ella en tu vida. Porque lo que una vez toca, le pertenece. Y si se marcha, hasta los calcetines y las cobayas lloran su ausencia.

martes, 10 de marzo de 2020

Son blancas!!!

Y después del vino blanco, la llantina y los nervios, viene la regla mucho antes de lo esperado. No me malinterpreteis, no tener un alien creciendo en mi interior es una gran noticia (Lo siento, nací con el instinto maternal defectuoso), pero como que llevar tan solo tres bragas blancas 100% algodón contando con la que llevo puesta, condiciona un poco mi libertad de movimiento.
https://www.youtube.com/watch?v=HjmBLCbTgDo
Porque creo que si las lágrimas no salen, es que no existieron.







Y qué grave error.

Pajarito

- "Ya no estás hablando con la Alexandra de 2015, Yuna."

Ya no manipulo. Ahora sucumbo al miedo. Soy fuerte.
PUM
PUM
PUM
PUM
PUM
Pum
pum
Quemo y ardo. Muero. Sueño. Lloro. Grito y sonrío. Bajo las cejas, cabreada. Creo ver cosas, gente. Pero no. Siempre es no. Y tu frase.

- "Qué pena que no puedas venir. Ya tenía pensado lo que te iba a hacer para cenar".

Ojalá me entrase dentro desde el chocho (perdon Fanny), hasta las lágrimas. Y me colonizara por las mañanas con un "buenos días" y un motivo por el que ser estable, aceptarte y sonreírte. Por favor, por favor te lo suplico. Enamórame.














Ayúdame a salvarme. 
¿Quién nos iba a decir que acabaríamos así?

Bueno, aún no hemos acabado.

¿Quién nos iba a decir que estaríamos así?

Por lo menos Santiago se equivocó. Nunca fui profesora de inglés. Antes la muerte. Mía no, claro. Jejejejeje.

En realidad no está mal. A mí me gusta estar aquí y a ti también.


domingo, 8 de marzo de 2020

(1/3: primera parte) Uno: Luces

- Hay dos chicos muy extraños en la mesa 9, Monty, donde el señor de la jarra y cenicero de todas las noches".

Fue la primera frase que recuerdo de lo que marcaría la parte del corazón que aún hay días que está empacando para irse con ella. ¿Cuántos billetes de solo ida habrá comprado ya? Me voy por las ramas, sí, "uh, uh" (es el sonido que hace un mono, pero no uno de los feos, gracias).

Yahiko se dejó llevar por su lado más "Jorgejavierístico" y se levantó de un salto del taburete. Hecho que tengo que añadir que con la altura de estos, llevar acabo el descenso hasta el suelo del bar con un resultado positivo es más difícil que decir febrero en inglés. Esas malditas sillas del infierno probablemente servían como artefacto secundario durante el reino de la guillotina francés, cuando la última máquina de Marsella se había oxidado. Al ver a los dos "personajes", reculó. "Cagoncillo", pensé. Aunque yo en su misma situación probablemente me hubiese escondido debajo del barril de cerveza, también te digo.

La puerta abierta junto con la oscuridad de la noche, lo poco que alumbran las farolas de la calle Ripoche y mi miopía, no ayudaban a adivinar qué situación rocambolesca estaba sucediendo fuera.

Uno de los dos, el más bajito, con gorra, un potara bastante parecido al de Vegetto y cara que sin mucho esfuerzo me recordaba a la de un pequeño bulldog un poco perdido en el parque, se acercó a la barra.

- Hola, ponme una cerveza". -Me dijo con un pésimo acento inglés. Más que el mío, incluso-.

"¿Pequeña o grande?"- Por supuesto que grande, es la pregunta más tonta que hago durante todas mis jornadas de trabajo. Todo guiri va a pedir una "raja", como me dijo hoy una clienta francesa. La cara cuestionante al explicarle la diferencia en español entre "jarra y "raja" no tuvo precio alguno.

- "También un gintonic". -Añadió-.

- "Which kind of gin do you want?". -La tercera pregunta que más repito al día-.

- "La mejor que tengas".

Me quedé pensativa. Claro que sabía que la Hendricks y la Tanqueray Ten con lima eran las más caras y por tanto las mejores, pero la verdad es que esa respuesta sí que no me la esperaba. Le saqué la cuenta al momento. No me fiaba mucho de sus pintas. Llamadme clasista pero prefiero ahorrarles a mis jefes más decepciones por mi parte. Ya sabéis, Fanny y Ale (Como que hay alguien más que lee mi blog): "Más vale prevenir que ciento volando". -Jorge Bucay, 2037-. Juro que hoy es el único día desde hace dos semanas en el que estoy sobria a esta hora y creedme también cuando os digo que estoy empezando a arrepentirme.

Empecemos a diferenciarlos para no liar a nadie. Benjamin es el "bulldog" y al otro le llamaremos, por ejemplo... no sé: "Deaíchpanalachér".

-

Justo después de pagar, Benjamín y Deaíchpanalachér se encontraron en la barra tan solo un par de segundos. Como en una carrera de relevos. El primero se dirigió al baño. Ya no recuerdo si me preguntó dónde estaba o lo encontró por intuición perruna. Yo, por mi parte, no le quitaba ojo a Deaíchpanalachér, que parecía que en cualquier momento iba a armármela. Y efectivamente, lo hizo, pero no de la manera en la que yo pensaba.

Suspiró.

- "Tengo que hacerte una pregunta... especial". -Pensé lo peor de esa frase formulada con lo que para mis oídos se trataba de un discutible acento francés. Lo mismo que habéis pensado vosotras pero multiplicado por cien perversiones más-.

- "Dime". - Espeté, muy cagada.

- "Voy a pedirle matrimonio a Benjamin pero no sé cómo".

¿Qué acababa de escuchar? Discutimos rápidamente sobre cuál sería la mejor manera y sobretodo la más rápida. Con suerte, tendríamos hasta que terminara de hacer caca para prepararlo todo en la propia barra. Laura y Yahiko, por su parte, ya se iban. No se enteraban de nada. Putos, ambos.

-¡Chicos, no podéis iros! ¡Os vais a perder el momento más especial del día!

Salieron a la luz varias ideas. Colocarlo dentro de su cerveza, en un vaso de chupito... obviamente no cabía, ya lo sé, ¿vale? Pero al fin lo teníamos. Nunca un vaso que utilizamos para la gente exquisita que quiere su maldito café pequeño en un estúpido vaso transparente, encontró mejor uso. Lo llené de agua y... era el momento. Sostuve la alianza de oro blanco y zafiro que brilló malamente debajo de una de las cuatro lámparas de luz tan amarilla como molesta que coronan la barra y lo solté justo antes de que Benjamin hiciera su segunda aparición en lo que se estaba convirtiendo a pasos agigantados en una sitcom muy peculiar.

La mesa 2, que solo hablaba inglés, se encontraba muy intuitivamente espectante. No es que la mesa hablara, me refiero a la pareja de viejines irlandeses que me habla muy rápido, se ríe y yo me río también por inercia yéndome muy lejos, fingiendo que he entendido algo de lo que han dicho. Spoiler dos puntos pero no.

Todos les mirábamos atentos. Todos, menos la pesada de la borracha de Laura que no paraba de decir que quería irse a casa. Estúpida hetero. Algo me dice que me va a caer demasiado bien.

Fin de la parte uno.

(2/3) Dos: y

Deaíchpanalachér señaló con la mirada acompañada de algunas palabras que no entendí, al vaso de chupito, incitando al pequeñín, claramente mayor, a probar algo de alcohol local, supongo. Mientras yo maldecía y daba por perdida la playlist "love" de Spotify, que parecía no encontrarse en esa laptop. Al parecer los hamsters que se encargan de mover las rueditas de la RAM no habían recibido suficientes zanahorias durante los últimos días. Había sido carnaval, algo se nos tenía que haber olvidado. Parezco una diosa del Olimpo pero tan solo soy una humana, ¿vale? aunque una muy guay.

Uno de los hamsters se rascó la barrigota descubriendo bajo su pucuñutu ombliguito, un trocito de zanahoria. Lo que significa que finalmente apareció algo en pantalla y fue esta canción. Reproducidla mientras leéis lo demás. No he estado cuarenta minutos escribiendo todo esto mientras escucho los mejores temas instrumentales del anime, para que ahora no creéis el ambiente idóneo para disfrutar de lo que queda de relato.

Benjamin bebió y bebió.

- Es agua. -No paraba de decir sin entender por qué todos le mirábamos.

A la vera de Freddy Mercury, Deaíchpanalachér se inclinó, hincando una de sus rodillas en el suelo. Hasta ese momento no sabía que era rumano criado en la misma ciudad en la que yo nací, tampoco era consciente de que llevaban año y medio juntos, mucho más de lo que yo jamás he estado con alguien. Mucho menos me esperaba lo que iba a suceder a continuación.

Hablaban muy bajito pero de verdad, de verdad de la buena que eso no importaba. Freddy decía todo lo que necesitábamos oír en ese momento. Mis ojos se centraron, incontrolables, únicamente en un punto del salón: la mirada de Deaíchpanalachér. Una ráfaga más rápida que el internet, visible de ese color solo a mis ojos, me golpeó con fuerza en toda la frente, quemada por las dos horas que estuve en la manifestación la mañana anterior. Lo que todos olvidamos, regresó.

Lloré. Sin importar que nadie supiera por qué. Sin importar que ese momento volviera a tener jamás significado para más nadie que para mí. No necesitaba compartir con nadie ese sentimiento que siempre se quiso caracterizar como atemporal.

Pero la cosa da un giro de tuercas ahora, tranquilas.

Olía a dudas pero también a amor. Por lo que cada vez entendíamos menos lo que estaba pasando delante de nuestra mirada perdidísima pero agradecida de poder presenciar desde fuera un acontecimiento que ni por asomo pensábamos que era tan importante como luego acabamos entendiendo.

Al final todo acabó como todo pacto: en beso, además de aplausos y felicitaciones por nuestra parte. Ah, sí, y en lágrimas tanto mías como de la señora irlandesa de la famosa mesa 2, que me había pedido otro Sprite-Smirnoff con dos piedras de hielo, una rodaja de limón y pajita.

Volví a la barra donde, sin Laura ni Yahiko, la fiesta seguía y yo ya no lloraba más. Me costó un poco no hacerlo más tarde, cuando me preguntaron si a mi me habían pedido la mano alguna vez y qué sucedió para que nunca llegase a celebrarse mi ceremonia soñada con la OST del Devil May Cry 4 de fondo. Pero eso ya son divagaciones y trivialidades que no vienen a cuento, porque esta historia no es la mía.

Deaíchpanalachér me dijo que Benjamin le pidió que me enseñara una foto de él antes. Sonaba bastante raro, pero tal vez no eran muy completitos así que entre sonrisa y sonrisa, cazo de café en el lavavajillas y tapitas en su sitio, esperé. El rumano giró el móvil hacía mí y mis ojos vieron una foto algo a oscuras que llegaba a ser incluso íntima. Era el rostro de Benjamin, pero totalmente diferente. La expresión no era de un perro perdido, sino de uno sensual de ojos verdes, que miraba algo que le iluminaba la tez. Probablemente la pantalla de un ordenador. Tenía un pelo firme, encerado y una barba tan densa que vería normal que algunos llegaran a llamarla "hipster".

- ¡Qué guapo! -¿Para qué ocultar mi asombro ante ese gran cambio?-. Estás guapísimo, aunque ahora también. ¿Cómo te gusta más a ti? ¿Más rapado o como tenías el pelo ahí?

Una sonrisilla hizo su aparición, como el que llega por los pelos a clase pero nadie se da cuenta de la adrenalina y preocupación que generaba su cuerpo al pensar que podría llegar tarde.

Miró hacia la foto del móvil.

- Pero a mí me gusta más así. Le da más pinta de malo, de machote. -Añadió su futuro esposo-.

- Yuna, ¿crees que estas son las Nordic que hacen falta? ven a ver.

Fui hacia Monty, que frente a una botellera abierta, sobra especificar que se trataba de la que enfriaba las tónicas, Coca-cola, Coca-cola Light, Sprite, Aquarius de limón y Nestie también de limón, sostenía un boli cuya parte trasera me señalaba, de forma común, el bloc de notas que utilizamos tanto para apuntar comandas como para en ese momento de la noche, comenzar a escribir las reposiciones.

Bajé la vista hacia la pequeña libretilla que esta vez, no tenía números rellenándola y mucho menos las bebidas que faltaban por reponer. En su lugar se encontraba una frase que desharía todas las ciudades, montañas y cordilleras, mares y oceanos, que había sobrevolado con mi pajarito las semanas anteriores.

"No digas nada en alto. Está enfermo de verdad".

Deaíchpanalachér se fue al baño, yo no entendía nada y entonces pisé, firme, la pared de arena que haría que lo que quedaba de mi palacio de princesa, cayera: ¿te lo esperaste alguna vez?

- No, no es algo que pensara. Pero no puedo evitar creer que me lo ha pedido porque como me estoy dando quimio... ¡pero no voy a morir! Sé que no voy a morir. "I'm a strong boy"-. Rió.

Rió.

- ¿Y a ti? ¿Te han pedido matrimonio alguna vez?

Fin de la parte dos.

(3/3: última parte) Tres: Oscuridad

- "No llores, Yuna, ahora sí que no". -Me repetía y me repetía mordiéndome la lengua dentro de mi sonrisa.- "Éste es el minuto en el que menos egoísta vas a tener que ser en toda tu puñetera vida".

Benjamin daba la gran noticia a su suegra por teléfono, Deaíchpanalachér me pedía un chupito de Ronmiel mientras me explicaba lo maravillosa que iba a ser su boda en Las Canteras. Cómo se sentía al volver al sitio que lo vio crecer solo y que ahora lo vería feliz.


- "Y eso es todo lo que pasó, mamá. ¿Y sabes qué es lo peor de todo? que yo solo podía pensar en una cosa. Soy gilipollas".

Me abrazó.

- "Estoy muy orgullosa de ti, mi hija. Y de que tengas esos sentimientos tan buenos. No eres gilipollas".

Y sí, solo podía pensar en una cosa: la bolsa de chuches que se encuentra en ese buzón de Cueva Torres para que la mañana le sea más dulce, sin esperar ya nada a cambio, sin recordar las culpas, los "pero tú también lo haces", las confusiones, las películas mentales, los jueguecitos innecesarios que me partían el imen, pero no para bien. Sin recordar lo que no fue suficiente y lo que sobrepasó la demasía.

Al final, me alegra poder estar igual de orgullosa que mi madre, de que siempre que piense en el final, la única cosa que me vendrá a la mente, como me enseñó Deaíchpanalachér y Benjamin, será la tarde de conversaciones interminables mientras veíamos esa peli de miedo, ella se estremecía, asustada de verdad, yo soltaba mi carcajada típica que tanto odio escuchar en vídeos y nos comíamos ese buzón.

Fin de la última parte.


viernes, 6 de marzo de 2020

Destruirnos sin motivo
Pa' poder sentirnos vivos
Volver sin razón aparente
Columpiarme en el vértigo
De la droga que escribo
Si converso conmigo
En ningún lugar, de ningún hogar
Como huérfano de símbolos
Nacido en el año del hambre
Egoísta y pasivo
No me quiere así, no me siente así
No me entiende así
Puede pasar, suele pasar
Se me está deshaciendo la humanidad.
Que le digan a ese mono lo que quieran, pero por favor, despiértame.
Y aquí estoy yo, con una habitación con vistas al infierno.
Que alguien me despierte y le diga a ese mono que la belleza la esta aguardando fuera.
https://youtu.be/KtDCrEub0TA

Ha sido todo tan rápido y el cuchillo se ajusta a mi pecho tan lento.

Stone Cold

Puto temazo. Es la mejor canción del mundo.
Puto gato de la canción de Lady Gaga.

Tengo un empute TENGO UN EMMMMMPUUUUTE
QUE ALGUIEN HAGA QUE PARE
No quiero soñar estas cosas

jueves, 5 de marzo de 2020

It's show time my girls

No quiero que se vaya... no quiero que se lo pregunte... no quiero que quiera irse. No quiero que lo intente. Lloro por dentro. Bueno, ayer por fuera.

miércoles, 4 de marzo de 2020

No he sido consciente hasta el día de hoy de que de los errores se sacan cosas tan buenas .

lunes, 2 de marzo de 2020

domingo, 1 de marzo de 2020

Cuidado con lo que se desea

Supongo que los parches son raros, pero necesarios.

¡Ay! Mírame, soy yo otra vez

A otra cosa, mariposa. EJ3JEJJEEEEJEJEEJ

2015 - 2016

Así que le iba el rollito de las parejitas, jodíiiio.

Que no te digan nada, compartir tu historia y que la otra persona te cuente que la abominación en cuestión ha hecho lo mismo con él, no tiene precio, hermano.

Me encanta que encima me dedique esa expresión a mí: la guarra esa. Mola. Muy lógico todo. Yo cuando vi mierdas le di largas. Mi mejor amiga iba primero y nunca le hubiese hecho daño. Mucho menos por un chichi. Mucho menos por una abominación.