viernes, 19 de octubre de 2018

Se que nadie va a pagarme esto. Se que tendré un mal dia y me preguntqre por que a mi. Sen  que puede que muera esta noche al salir del trabajoe y nadie sepa nunca lo que he hecho. Pero tenía que hacerlo.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Spoiler: nadie lo vio

Él bosteza, abre los ojos un segundo después de las cortinas y saluda a su alrededor, nunca sabe cuándo podría ser el último día.

Coge su cazadora, puede que hoy refresque, sus botan son bastante altas para que el agua no entre.

Un par de pasitos a la derecha, ya está cerca de la salida, pero para ver algo de luz, tiene que mirar hacia arriba.

Hay un momento de parpadeo continuo, la luz entra y se aleja, él trepa que te trepa, y cada vez está más cerca.

Una vez pasa la garganta solo tiene que salir por la boca, así todos le verán, ¿Pero qué más da? Mientras lo vea él y sepa lo que importa.

Pre-despedida

El miércoles que viene ya no estaré. Suena tan surrealista.

Es como si supiera la fecha de mi propia muerte y la aceptara como el comienzo solitario de las mañanas de otra vida.

Y él está ahí, a mi lado, solo hasta el lunes.

Sin embargo, a veces, hace tiempo que ya es lunes.

sábado, 17 de febrero de 2018

Más que ganas de llorar, me da diarrea instantánea.  Cómo me he esforzado... Tarde, pero al menos lo intenté. Sin embargo, da igual los monstruos internos que derrote o las balas que esquive, siempre perderé contra ella.

Pero lo entiendo, yo también hubiera caído en sus redes exóticas y tóxicas. Todos lo hubieramos hecho. Sin embargo, ella se ha llevado el premio gordo y yo, solo puedo mirar con una gorda envidia de lejos. Aunque no tanto como me gustaría estar para que los rayos de tu sol no me quemen la piel cada vez que encuentro la llave de las cadenas de mi ventana y saco un dedito, para volver a cerrarlas y tirar la llave nuevamente.

Mi corazon... Se me escapó
Exacto, eso mismo es lo que siento yo cada vez que la veo, me contestaste, sin saber que a mí se me estaba rompiendo.

¿Pero qué podria darte yo? ¿Que valores podría enseñarte mi inestabilidad? ¿Cuántos días podrpo hacerte feliz? ¿Cuántos triste? No pienso arriesgarme porque no te lo mereces. Otra vez no.

Que qué siento por ti... que qué siento por ti me preguntas tan a la ligera. Como si a un ciego se le pudiera explicar qué son los colores.