sábado, 29 de julio de 2017

viernes, 28 de julio de 2017

Abro los ojos y me preocupo. Me duele la espalda, me pitan los oídos y mi pecho duele. Duele pero no. Porque ya no confío en ti, no confío en nadie.

Siempre parece que una decepción será la última. Bueno, no la última, pero si al menos la última que no te dolerá, pero para mi sorpresa, de repente, sin esperarlo, cuando mejor están las cosas, cuando más miedo de perder lo que tienes te irrumpe dentro, llega. Y es cuando un poquito de tu corazón se rompe, lasca a lasca, como si una hojilla no vacilará en desflorar una rosa gris, amarga pero coleando.

Vaya por Dios. Al menos, esto me demuestra que soy humana. Viva la humanidad y la vida.

miércoles, 19 de julio de 2017

Dos pálpitos para el fin del mundo

Y se fue, como siempre, se fue. Como lo que todos hicisteis conmigo y el motivo por el que tanto os maldije, ahora yo soy víctima de ello. Me he convertido en un notebook de poco alcance, cuando quiero darme cuenta, ¡chas! y aparezco a tu lado  ya no está ahí dentro. Mi corazón se sienta, espera, se aburre, se come un bombón, engorda como si hubieran sido ochenta, cierra la tapa, mira hacia arriba, oye una alarma "vaya, las doce", ahora mira hacia abajo, y se va. Todo, en un par de pálpitos tan efímeros... 

Entonces solo quedo yo, tan yo, tan poco nada. Con mis paranoias, mis dudas, mis miedos, mis agobios incesantes, mi regla que está por venir y nada más. 

¿Alguien ha visto donde he dejado la mejor parte de mí?

¿Dónde están mis ganas de vivir?

¡En 2014! -Gritan-. Puede que tengan razón, pero ya no puedo regresar. 

¿Y ahora?

miércoles, 12 de julio de 2017

Un día y ya muero

Soy una cagona de mierda. Valga la redundancia. Miedica. Cobarde.

Cuando tienes un remolino en tu interior, atrapado dentro de una cajita, y esta se abre un poco, es mortal.

martes, 11 de julio de 2017

Y cuando me mira es como si me desnudara y me hiciera el amor con plumas. El hecho de que sus ojos no sepan que su mirada me haría derretir todo el hielo bajo mis pies, es criminal.

Y entonces es otra persona, pero ésta me gusta más aún, porque es gracias a esta otra, que parece estar sumergida en una dimensión a parte, por lo que sé que yo también  puedo ser perfecta a pesar de cerrar mis puertas entre parpadeo y parpadeo, para acabar con algo que me haga explotar, eso sí, muy lejos.