miércoles, 19 de julio de 2017

Dos pálpitos para el fin del mundo

Y se fue, como siempre, se fue. Como lo que todos hicisteis conmigo y el motivo por el que tanto os maldije, ahora yo soy víctima de ello. Me he convertido en un notebook de poco alcance, cuando quiero darme cuenta, ¡chas! y aparezco a tu lado  ya no está ahí dentro. Mi corazón se sienta, espera, se aburre, se come un bombón, engorda como si hubieran sido ochenta, cierra la tapa, mira hacia arriba, oye una alarma "vaya, las doce", ahora mira hacia abajo, y se va. Todo, en un par de pálpitos tan efímeros... 

Entonces solo quedo yo, tan yo, tan poco nada. Con mis paranoias, mis dudas, mis miedos, mis agobios incesantes, mi regla que está por venir y nada más. 

¿Alguien ha visto donde he dejado la mejor parte de mí?

¿Dónde están mis ganas de vivir?

¡En 2014! -Gritan-. Puede que tengan razón, pero ya no puedo regresar. 

¿Y ahora?

No hay comentarios:

Publicar un comentario