miércoles, 12 de septiembre de 2018

Spoiler: nadie lo vio

Él bosteza, abre los ojos un segundo después de las cortinas y saluda a su alrededor, nunca sabe cuándo podría ser el último día.

Coge su cazadora, puede que hoy refresque, sus botan son bastante altas para que el agua no entre.

Un par de pasitos a la derecha, ya está cerca de la salida, pero para ver algo de luz, tiene que mirar hacia arriba.

Hay un momento de parpadeo continuo, la luz entra y se aleja, él trepa que te trepa, y cada vez está más cerca.

Una vez pasa la garganta solo tiene que salir por la boca, así todos le verán, ¿Pero qué más da? Mientras lo vea él y sepa lo que importa.

Pre-despedida

El miércoles que viene ya no estaré. Suena tan surrealista.

Es como si supiera la fecha de mi propia muerte y la aceptara como el comienzo solitario de las mañanas de otra vida.

Y él está ahí, a mi lado, solo hasta el lunes.

Sin embargo, a veces, hace tiempo que ya es lunes.