martes, 10 de marzo de 2020

Quemo y ardo. Muero. Sueño. Lloro. Grito y sonrío. Bajo las cejas, cabreada. Creo ver cosas, gente. Pero no. Siempre es no. Y tu frase.

- "Qué pena que no puedas venir. Ya tenía pensado lo que te iba a hacer para cenar".

Ojalá me entrase dentro desde el chocho (perdon Fanny), hasta las lágrimas. Y me colonizara por las mañanas con un "buenos días" y un motivo por el que ser estable, aceptarte y sonreírte. Por favor, por favor te lo suplico. Enamórame.














Ayúdame a salvarme. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario