Y todavía va y me dice que quedemos después de la cuarentena. No acaba ahí.
Que quedemos para beber. ¿Quién coño dice eso? "Javi Segundo". Somos mayorcitos. Por supuesto que quedaremos, pero por supuesto también que invitaré a su novia, porque me cae mejor que él incluso. Y ni yo ni ella somos un cacho de carne y lo verá cuando comencemos a bailar juntas.
Es repugnante como le dedica historias bonitas que a mí personalmente, me encantan. que ella le de sentido a unas frases y fotos increíbles, gracias a él, y por detrás sea puro fango.
"Lo iba a abandonar todo por ti, Yuna", me dijo una vez. ¿Cómo se atreve? Su todo tiene nombre e iba a abandonarlo por otro chocho diferente, nuevo. Y por supuesto que no me considero especial, de hecho no puedo de pensar por cuántas más abandonaría ese precioso todo tan gratuitamente menospreciado. Ojalá no me importara meterme en relaciones que en realidad tan solo son sacos de mierda, plantarme en frente, extender la mano y decir, toma, toda tu mierda, para tí.
Ese mismo tipo de gente es el que ha hecho sufrir a Pitu y me da mucho coraje, porque siempre van a por la misma clase de chica. Más bien a por las que creen que son de una manera. Infantiles, risueñas, abiertas y aparentemente vulnerables por ello, con inquietudes y... manipulables. Pero no, paibon, podemos ser todo, menos fácilmente manipulables e influenciables. Es una pena cuando sí que se topan con chicas así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario