Es una noche como otras, día de grandes noticias, buenas y malas, tú no estás, todo sigue, parecía mentira pero no lo es, obvio que es mejor y así, que la mente no interfiera, salud, otra vez, que por el dinero hemos llegado a esta tesitura, y entonces es de noche, como ya he dicho, pero lo vuelvo a decir porque soy un árbol, un bosque más bien y siempre me voy por las ramas.
Es de noche, tercera vez pero primera en discordia, me llega un mensaje, no es la primera vez, pero me habla y somos muy afines, nuestros gustos se comparten, me hace gracia su filosofía, como la de un niño que esta aprendiendo a no ser tonto y quiere que el mundo sepa que le queda poco para llegar a una época aún más difícil que la adolescencia, sobrevalorada en cuanto a esfuerzos y agonías, chaval, que aún quedan los locos años 20, que son lo mejor y lo peor a la vez. Como tus sentimientos encontrados.
Hablamos de que compartimos un mismo sueño y es muy probable que solo uno de los dos acabe por conseguirlo. Tú tienes más ilusión, más inocencia, pero yo estoy más cerca y tengo más dolor y trabajo a mis espaldas. El duelo de titanes, pero eso ahora no importa, lo único que importa es que hay 800.000 personas aquí, e incluso creo que me quedo demasiado corta, pero soy de letras, es algo normal. Y me encuentras a mí, que compartimos el mismo sueño. Y me encuentras a mí, que probablemente te haya visto pasar y haya pasado de ti. Tan solo 2 km nos separan y ahora me hablas de ciencia y probabilidades cuando yo lo llamo "destino". No sé que me enseñarás o qué podrás aprender de mí.
Me pasas un trocito de tu sueño y ahora también es mío. Adivina su nombre: "¿crees en el alma gemela?", por supuesto que tú no eres la mía, ¿cuántas posibilidades hay de eso? espera, ¿no había quedado claro que a eso lo llamábamos "Destino"? Es igual.
Te cuelas, y habla de eso, en realidad, de la poca esperanza de que exista un alma gemela, de que tan sólo se trata de media persona y confianza. El 0,53. El 0,53 de una persona. Pero, llevo desde ayer hablando en una conversación paralela a la tuya de una de las cosas que más me gustan, y entonces, también es una de las cosas que más te gustan a ti. ¿Qué ocurre aquí?
Es demasiado descarado hasta para Dios, que nos han plantado al uno en frente del otro, la pregunta es... ¿por qué?
No hay comentarios:
Publicar un comentario