Y entonces, se escuchó una melodía. Primera vez que ne emociono con mi voz. Pero no de trataba de mi voz, se trataba de su gesto. Mi corazón se abrió a ese minuto. Desde ese momento. Pero entonces, todo dejó de ser bonito. De tener significado. Del teiuvesk. Qué linda, y que tonta, como siempre.
Y ahora, me cierro.
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