Me despierto y me paro. Hay unas escaleras, intento subir pero resbalo. Qué puta mierda, pienso, y me levanto. Entonces alzo un brazo y me agarro. Pongo un pie delante y también ambas manos. Empiezo a subir. Escalo y escalo. Y sigo escalando. Cuando ya estoy a una altura considerable miro a ambos lados. El paisaje es precioso e intento alcanzarlo, pero caigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario