lunes, 2 de febrero de 2015

Odio el amor

Llevo dentro un sentimiento nuevo para mí.

Es como... si odiara el amor. Y no se trata únicamente de eso. Me gusta odiar el amor. No es que sea una de esas reacciones causadas por una acción previa, que sí, que el "pelú" es la gota que colmó el agua de mi vaso y me gustaría decir que el germen, pero sería imposible que un nuevo sentimiento para mi mundo se creara de un arjé tan... fácil. Yo soy más compleja que eso.

Me gusta odiar el amor. Mola no tenerlo en mi vida. Sí, la necesidad de cariño y de pasarlo bien sudando en una cama, pero... no hay amor romántico en mi vida. Ni lo echo de menos, ni lo busco, ni lo quiero.

Tampoco huyo de él, es que ni siquiera lo miro. Partiré un par de patatitas en breve, pero... vale sí, sí que me importa. Pero, vamos... la vida sin amor es... es vida. Ojalá alguien pudiera comprenderlo.

No me causa mas que un comentario como: "qué bonito" cuando oigo alguna historia romántica, pero ni envidio, ni desearía ser alguna de las partes de esa historia... no hay nada en ese huequillo. Y espero que siga así un largo tiempo más. Me gusta ser lo más importante de mi vida por una puta vez, coño.

Sin ese sentimiento torturante, todo es perfecto. Y ahora sé lo ciega que he estado como para que me doliera más el amor o el desamor o como queráis llamarlo que mis propias cosas... después de los duros meses de diciembre y enero respecto a mí Xepher, lo comprendí. Estoy aprendiendo muchas cosas nuevas y me gusta. Espero que nadie resulte herido.

Y eso me incluye a mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario