Mis pecados y mis miedos, mis metas y sueños, inalcanzables, por supuesto. Mis días malos y el bloque de hielo que no deja avanzar a mi corazón, siempre, aventurero. Cansado, pero siempre fresco. Por eso duele más. Por eso...
Pero no dejaré de luchar contra mi Xepher, porque yo misma soy mi propia Xepher.
No hay comentarios:
Publicar un comentario