El tiempo pasa y la luna cambia. Me como una hamburguesa aunque soy más de cenar otro tipo de cosas, pero no me quejo, la comida es el mayor placer de la vida. Las cosas también cambian y a ti no te quedan más cojones que agarrarte a los cojones que te ha dejado la vida.
Hoy vuelve a ser de noche, igual que ayer y que cada vez que el reloj marcaba las 21:44 el mes pasado. Y también en enero. Y también en verano.
Hoy es el último día. Tal vez no del calendario, pero ¿qué más da? demasiadas reglas que seguir. Tantas, que a día de hoy ya no significan nada. Me gusta. Me gusta la moral absurda y el nuevo Assassin's Creed.
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