Yo siempre quise ser Do Re Mi.
No importaba cuántas horas tuviera que bailar para paras de madrugada para poder sentir que mi peso se acercaba más al de una niña protagonista de aspecto anime normativo dentro de un mundo de chicas mágicas que luchaban por un mundo justo, sin que nadie supiera que eran ellas el motivo del bienestar y paz de todos. Sin que nadie se los hubiera pedido. Pero merecía la pena, con treinta y uno he de admitir que aún no sé explicar por qué.
En fin, que la niña que quería ser Burbuja, porque Pétalo siempre me dio medio repelús y porque Burbuja es que es infinitamente superior en cualquier sentido, hermano.
Nuevamente, en fin, esa misma persona, después de todas las vainas que parecían más buscarla a ella que al contrario, hoy hacen que quien escriba esto sea la de Huntrix.
No hay comentarios:
Publicar un comentario