sábado, 3 de octubre de 2020

 La he visto. Me pregunto si ahora me mira con otros ojos. Yo lo haría. Bueno, creo que no. Me recochinearía un poco. No todos los días se esquiva una bala. Ella lo hizo y sin querer, lo que tiene aún más mérito. Pero a mí me enseñaron que el prójimo no solo importa sino que va antes. Supongo que eso marcó gran diferencia. Me enseñaron mal.

Sin embargo, la miro y no veo a alguien feliz. No me enseñaron a juzgar, a eso aprendí sola. Es una costumbre igual de fea, pero si es cierto que mi capacidad de análisis está muy desarrollada por eso mismo. Y esto, al contrario que el punto anterior, sí sirve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario