martes, 3 de diciembre de 2019

Mi primer regalo de navidad

Hace un mes que no nos vemos y mirad, no parece que hubiésemos estado separados, vaya amistad, parece que la distancia y el tiempo no han hecho de las suyas esta vez. Cuánto me alegro.

Mi primer regalo de navidad...

Es precioso, os lo juro. Tan calentito y achuchable. Además es de mi color favorito, qué detallazo. Me daba verguenza abrirlo, yo no tenía nada para él.

Mi primer regalo de navidad...

Y el único, supongo. Estas navidades serán difíciles, no os imagináis cuánto, pero entonces miraré mi primer regalo de Navidad, cerraré los ojos y pensaré lo que significa.

Mi primer regalo de navidad...

Tan cargado de energía y fuerza, calor y cariño.

Mi primer regalo de navidad...

Mi primer regalo de navidad...

Es una pena que esconda intenciones oscuras. Qué el único fin que atañe sea llevarme a su cama. Tonta, tonta Yuna. Su color no significa nada, pálido, como mi tez, mullido como el cariño y apoyo sin más que yo le daba, lleno de hilos e hilos como los que yo tejía en mi cabeza para zafarme de cada una de las artimañas que salían por su boca sin pies ni cabeza.

Bebí, sí, pero desde el baño escuché toda la conversación entre una alcahueta y... a él ya no sé cómo llamarle.

Así que hice lo que mejor se me da hacer. Me fui. Me fui tan lejos y rápido como pude.

Cuando éramos niños no pensábamos así cuando otra persona nos brindaba su cariño. Nadie nos advirtió que después de niños nos volvíamos basura.

Feliz navidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario