martes, 11 de abril de 2017

¿Me enseñas cómo se escribe?

¿Como se escribe la vida?

Se va tan rápido que no nos da tiempo a arrepentirnos de lo idiotas que llegamos a ser a veces, hasta el final de todo.

Es inimaginable creer hoy que lo que nos llega a incordiar hasta límites insospechables, un día, o una noche, lloraremos porque ya no podremos quejarnos de ese detalle. Puede que te vayas tú y me suceda a mi. Pero también puede que me vaya yo, y te ocurra a ti conmigo. Con como digo una cosa y no me acuerdo hasta dias más tarde, con lo vaga que soy, todas las veces que me peso para ver si son cien gramos más o menos, con como me emociona cualquier cosa con respecto a los animales o a las personas mayores, con las risas escandalosas o los gritos incontrolables que me salen cuando me pico, con como repito una y otra vez las partes de las canciones que no me salen hasta que empiezo a hablar como un marciano o incluso con los celos irracionales e incontrolables que me caracterizan, por los que estoy convencida de que no debería encariñarme mucho con nadie.

O... Tal vez me pase a mi. Que asco de sensación.

Recordaré los ronquidos y tu don para cambiar de tema sin expresar tu opinion,
Las excusas para no salir de casa en vez de decir lo que sientes, los besos de buenas noches obligatorios que antes me dabas, tus canciones que sin querer hiciste mías, tu predilección por el color rosa, el hecho de que no quieras envejecer, tu amor por el amor, tu pérdida de ilusión y lo ciega que estás para algunas cosas, todas tus sonrisas, las veces que me porte mal contigo y mantuviste el tipo, las madrugadas dando vueltas con el coche con alguna chocolatina.

Tampoco podré olvidar tu sonrisa ni tu forma de ocultarme un poquito la verdad, tu ojos brillantes cuando ríes y cuando lloras, lo cansada que me haces sentir a veces, la empatía que tienes, los pedos vaginales que nunca aprendí a hacer, los gustos que compartimos y los que aprendí a amar, las veces en las que hablabas de noche, tu voz de chiquitito, como me gritas sin razón, como me pides perdón sin razon, cuando me persigues y me dan ganas de asesinarte, cuando te dejas consolar y cuando no, cuando ganas y pierdes, los abrazos en la cama, los besos y las cosas prohibidas más bonitas de mi vida, los sueños que siempre planeamos y nunca cumplimos, los que modificamos y los que conseguimos realizar, las caras y comentarios que si me gustaría olvidar, los sonidos diferentes de las risas que tienes, los días de sueño y las noches sin dormir, los... puedo abrazarte? y todo lo demás que está aún por llegar y lo que tal vez no hagamos pero pudiera llegar haber sido.

Ah, y a los toris, claro.

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