martes, 28 de marzo de 2017

No se lo puedo decir a nadie, porque siempre me han dicho lo mismo y seguirán haciéndolo. Estoy cansada de escuchar lo mismo.

Hasta mi madre reaccionó mejor con lo del chino. Porque hasta a mi madre se lo conté y me contó que tuvo un sueño en el que la casa estaba llena de niños chinos, a ver si iba a ser premonitorio. Que gracioso. Esto si es lo que necesito. Lo que todo el mundo necesita y he ignorado como si estuviera prohibido para mi. Como una penitencia.

Quiero volver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario